Facebook Twitter Youtube Miércoles 28 de Junio, 2017

La Esquina

El poderío de una nación no se mide solamente por su riqueza o por las armas de su ejército; es fundamental su influencia política, cultural y de valores en el resto del mundo. Con el gobierno de Trump, Estados Unidos cae de manera estrepitosa en esos renglones, en prácticamente todos los países. Deja de ser referente, deja de ser la primera potencia. Ése será el legado del bully.

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