Facebook Twitter Youtube Lunes 16 de Octubre, 2017
 | La Crónica de Hoy

Ricardo Becerra

Trudeau: ¿Sabe de teoría económica?

Bomberos insultados, en nombre de la propiedad privada

Austeridad y ortodoxia, a prueba de temblores

Ideas que estorban entre los escombros

El humor social en el arranque electoral

La pobreza de la próxima década

Elecciones razonables y el prejuicio de la equidad

Lenin no sabía nadar

Salario mínimo y la viabilidad económica de México

Entre la obra pública y el diablo

¿Y si desaparece Conasami?

Por un debate racional

INE: Su ciclo Pancho Villa

Escapar del presidencialismo mental (3)

Escapar del presidencialismo mental (2)

Escapar del presidencialismo mental (1)

La reforma del Estado es la reforma de su territorio

¿Explica algo la política?

Todo lo que no es electoral...

El eterno retorno (electoral)

Las mentiras de los arquitectos

Salario mínimo: La señal de una economía decente

Contra la antipolítica: Nosotrxs

Un peso por año

El terreno que deja el Aeropuerto

La música del desempleo

La lealtad requerida (y 2)

La lealtad requerida

El INEGI, discusión democrática y posverdad

La carga simbólica del muro

El secretario que fue jueves

Cuando el trumpismo tiene la razón

Sentir lo que sucede

El evangelio según el Consejo Coordinador Empresarial

Los sueldos y la infelicidad colectiva

¿Dónde está nuestro banquero central?

El IV reich en formación

Un gramo de buena fe

Gasolinazo: Pudo ser de otra manera

Trump es lo que parece

Plusvalía y posverdad

Salario suficiente: Derecho Humano

Recesión: la fórmula para recibir a Trump

Trump, hechos, dichos y salarios

Walmart, el señor Price y el error de la teoría económica

La conciencia -temprana- de la exclusión

INAI, SCJN, ASF, CNDH y… Conasami

¿Estaremos aquí, en el siglo XXII?

Constitución CDMX: una defensa

La importancia máxima de los salarios mínimos

Otras formas de tranquilizar a los mercados

El pintor imposible

Que Hacienda se vuelva autónoma de… Banxico

Remendar el derecho electoral: en busca de criterios jurídicos sensatos