El embajador de China ante la ONU, Li Baodong, pidió hoy a la comunidad internacional que muestre su "apoyo inquebrantable" a los esfuerzos mediadores del enviado especial para Siria, Kofi Annan, ante la "encrucijada" en que se encuentra su plan de paz tras la matanza en la ciudad de Hula.
"No tenemos más alternativa que prestar un apoyo completo al esfuerzo mediador de Kofi Annan", dijo ante la prensa Li, quien ejerce este junio de presidente de turno del Consejo de Seguridad de la ONU, y quien aseguró que el enviado necesita de manera urgente el respaldo "real e inquebrantable" de la comunidad internacional.
El diplomático, que compareció para presentar el programa de trabajo aprobado hoy por el Consejo de Seguridad para junio, denunció que hay "una tendencia que trata de socavar" la labor de Annan, por lo que defendió que el Consejo emita "un mensaje enérgico y unido" que renueve el apoyo al enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe.
"Tenemos que pedir al Gobierno sirio y a las fuerzas de la oposición que respeten el alto el fuego y que inicien un proceso político. No tienen otra opción", añadió Li, quien lamentó que haya quienes, según dijo, tratan de aprovechar la violencia que vive el país para "socavar los esfuerzos mediadores" de Annan.
La llamada de atención del embajador chino se produce mientras algunos miembros del Consejo de Seguridad quieren aprobar sanciones contra Damasco después de la matanza de Hula y mientras hay voces que no descartan una intervención militar, aunque desde la ONU se siga apostando por agotar la labor mediadora de Annan.
"Lo que ocurrió en Hula es un revés para los esfuerzos por solventar esta crisis, ha dañado la labor mediadora de Annan y presenta un desafío enorme a la comunidad internacional", reconoció Li.
Consideró además que la mediación de la ONU está "en una encrucijada" tras la muerte de más de cien civiles en esa ciudad el 25 de mayo.
Agregó que el Consejo de Seguridad debería transmitir en estos momentos un nuevo mensaje de respaldo al plan de seis puntos de Annan y a la labor de los observadores desarmados que la ONU tiene desplegados en Siria.
El diplomático chino en ningún momento responsabilizó a Damasco y a las milicias progubernamentales de la masacre de Hula, algo que sí ha hecho la propia ONU, aunque sí abogó "por una investigación independiente" sobre lo ocurrido que incluso podrían realizar los observadores.
El embajador chino abogó por esperar a la reunión que el Consejo de Seguridad mantendrá el jueves con el propio Annan para oír de su voz "cómo podemos ayudarlo a tener éxito" en estos momentos.
Annan tiene previsto comparecer ante el máximo órgano internacional de seguridad el 7 de junio, en un encuentro en el que también participará el subsecretario general de la ONU para las operaciones de paz, Hervé Ladsous.
Pese a no mencionar ni la amenaza de sanciones defendida por los países occidentales ni la posibilidad de una intervención, Li aseguró que Pekín defiende y quiere "salvaguardar la soberanía y la integridad territorial" de Siria.
China y Rusia han vetado en dos ocasiones resoluciones de condena a Damasco desde que en marzo de 2011 se inició la crisis siria, aunque sí han respaldado el envío de observadores y aprobaron el último fin de semana de mayo una resolución de condena a la masacre de Hula.
El representante de Pekín presentó este lunes el programa de trabajo del Consejo de Seguridad para junio, en el que el máximo órgano internacional tratará, además de la crisis siria, las últimas evoluciones en Oriente Medio, la tensión entre Sudán y Sudán del Sur y la situación en Guinea Bissau tras el golpe de Estado, entre otros asuntos.
Preguntado además sobre las tensiones con Corea del Norte, el embajador chino defendió la necesidad de intensificar el diálogo para lograr la estabilidad de la península de Corea y mostró su esperanza de que todas las partes "trabajen juntas para que las conversaciones a seis bandas se reanuden pronto".