Cinco días después de la destitución del ex presidente de Paraguay, Fernando Lugo, por un “juicio político” en el que se le acusó de mal desempeño de sus funciones, y de la muerte de 17 personas durante un desalojo, ayer la nueva ministra de Defensa paraguaya, María Liz García, denunció que el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, intentó “sublevar” a las Fuerzas Armadas de Paraguay cuando estuvo en el país hace una semana para seguir el proceso político contra el ex mandatario y donde intentó evitar su deposición.
De acuerdo con la funcionaria, el pasado 22 de junio, mientras Maduro participaba en una misión de cancilleres de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), desplazada a Asunción para vigilar el proceso que derivó en la destitución de Lugo, se reunió a las 16:00 horas locales en el Palacio Presidencial con los comandantes de las Fuerzas Armadas y les dirigió “algunas palabras”.
Maduro, que según García acudió a la cita acompañado del embajador de Ecuador en Paraguay, Julio Prado, “les arengó a responder a una situación que se estaba dando en ese momento contra el presidente Lugo” a cambio del “apoyo de los países a nivel internacional”.
VERSIÓN. La ministra paraguaya hizo la denuncia ayer en declaraciones a los periodistas tras la toma de posesión del nuevo jefe de la escolta presidencial del presidente Federico Franco, sucesor de Lugo y hasta el viernes pasado vicepresidente.
García detalló que el viernes 22 de junio por la tarde mientras se desarrollaba el juicio político contra Lugo, el jefe del gabinete Militar de la Presidencia, el general Ángel Vallovera, convocó a las comandantes de las Fuerzas Armadas y Maduro habló con ellos.
CAMBIOS. Vallover fue relevado el miércoles pasado por el general Juan Carlos Vega, en un acto en el que Franco sustituyó también a los comandantes del Ejército de Tierra y la Armada.
En respuesta a la supuesta arenga de Maduro, “las Fuerzas Armadas actuaron constitucionalmente y gracias a ellos, ajustados a las leyes, hoy estamos todos tranquilos”, agregó la ministra.
Asimismo aclaró que la presunta oferta del canciller venezolano a los militares no fue “para impedir el juicio político” sino para que “respondieran conforme a lo que fuere que le ocurriera al presidente Lugo” pero “ellos se mantuvieron firmes en responder a la autoridad legal y legítimamente constituida”.
Inicialmente, interrogada por periodistas, la ministra de Defensa indicó que no tenía información sobre el incidente, publicado ayer en la prensa paraguaya a partir de “fuentes cercanas” a Franco, pero luego volvió a dirigirse a los periodistas para señalar que había recibido “información de último momento” que confirmaba la versión.