Semarnat busca cambiar Islas Revillagigedo a Parque Nacional

2017-10-05 22:38:48

La intención del Gobierno federal de cambiar el estatus del Archipiélago Revillagigedo de Reserva de la Biósfera a Parque Nacional ha generado controversia.

El sábado 7 de octubre concluye la consulta pública para cambiar el estatus de las Islas Revillagigedo y se prevé que en noviembre el Ejecutivo federal firme el decreto para hacer del archipiélago un parque nacional donde se impulse más el ecoturismo.

Rafael Pacchiano, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, ha dicho que el propósito es permitir la llegada de pequeños aviones, sobre todo a la isla Socorro, e incluso se evalúa la posibilidad de instalar infraestructura para búsqueda y rescate de personas y para hospedaje.

De acuerdo con los especialistas, hacer modificaciones de infraestructura, aunque sean menores, tendrá un gran impacto en el catalogado desde 2016 como Patrimonio Natural de la Humanidad.

CAMBIOS. El 6 de junio de 1994, el entonces presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, declaró como área natural protegida con carácter de reserva de la biosfera al Archipiélago de Revillagigedo, integrada por cuatro áreas: San Benedicto, Clarión o Santa Rosa, Socorro o Santo Tomás e Isla Roca Partida.

El decreto señala que el Archipiélago tiene una gran riqueza de especies de flora y fauna terrestres y marinas de alto valor biológico, algunas de ellas únicas en el mundo.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) resalta que Revillagigedo tiene paisajes terrestres y marinos que exhiben impresionantes volcanes activos, arcos, acantilados y afloramientos rocosos aislados que surgen a la mitad del Océano, además de que los ecosistemas del Archipiélago contribuyen a la conectividad a gran escala en el Pacífico Oriental Tropical.

El archipiélago, que se localiza en el Océano Pacífico a unos 800 kilómetros al oeste de Manzanillo, Colima, y casi 400 kilómetros al sur de Cabo San Lucas, Baja California Sur, cuenta también con la distinción Ramsar, lo que implica evitar la degradación de sus humedales.

Sin embargo, la propia Semarnat, a cargo de Rafael Pacchiano, promovió durante un mes, del 7 de septiembre al 7 de octubre, una consulta para cambiar el estatus del archipiélago de Reserva de la Biosfera a Parque Nacional.

En una entrevista radiofónica realizada a mediados de septiembre, Pacchiano dijo que “hay poca actividad turística y hay actividad pesquera comercial principalmente de atún; cerca del seis por ciento del atún que se captura en México se captura ahí y genera una derrama anual de 20 millones de dólares.

“Lo que queremos hacer es potenciar el turismo sustentable, lo queremos incluso decretar como un sitio de desarrollo turístico sustentable que genere una derrama 20 veces de lo que hoy genera la pesca comercial de atún, que es totalmente contrario de lo que se dice, que ahí se pesca el 30 por ciento de atún de México. Pero aunque fueran esos números, la derrama puede ser mucho más importante si conservamos esa zona, si solamente permitimos actividades ecoturísticas”.

Y añadió: “Junto con la Secretaría de Marina estamos invirtiendo para poder tener estaciones de búsqueda y rescate y obviamente modernizar y tener el aeropuerto listo para recibir aviones comerciales pequeños, y ya los hoteles lo abriremos a empresas; estamos trabajando con la Secretaría de Turismo para poder recibir a las mejores propuestas que garanticen la conservación del sitio y sobre todo que sean empresas expertas en ese tipo”.

Señaló que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) recomendó a México incrementar la protección alrededor de las islas, por lo que se decretarán 14 millones de hectáreas en zona marítima.

La actividad ecoturística, dijo el funcionario, permitirá “disfrutar del buceo en la zona, pero también del senderismo en las islas, porque hay importantes especies endémicas tanto abajo del agua como también dentro de las islas”.

Al preguntarle sobre el tema, Pacchiano respondió a Crónica que con la creación del parque nacional lo que se hará “es proteger como nunca hemos antes protegido al Archipiélago de Revillagigedo; queremos proteger las islas, queremos proteger los mares y queremos que no haya ningún tipo de pesca y por supuesto no se va a permitir construir ningún tipo de infraestructura turística en las islas”.

Respecto a la llegada de aviones pequeños, Pacchiano refirió que actualmente la Isla Socorro tiene una pista militar que usa la Marina “y la idea es poder abrir esa pista para que quien quiera ir a bucear pueda llegar por avión y no necesariamente tenga que hacer una travesía de más de 36 horas. Esa es la idea. En ningún momento vamos a permitir la construcción de ningún tipo de hotel en ninguna parte. Construir hoteles jamás”.

Aseguró que en el decreto que se emitirá en noviembre sobre el cambio de estatus, no se permitirá construir ningún tipo de infraestructura más que la que necesite la Marina para hacer la correcta supervisión y vigilancia de la zona.

“La pista ya existe, ya está construida hoy, la pista funciona, la Marina la utiliza para hacer operaciones militares y la idea es que prestadores de servicio que pretendan llegar ahí puedan aterrizar”, expresó.

Con la apertura del aeropuerto al turismo se trata de “nada más poner los servicios básicos que requeriría el aeropuerto para poder recibir esto, que son tanques de mayor capacidad de gasolina, pero no va a tener ningún impacto en la infraestructura que ya existe. Y los senderos ya existen”.

Destacó que “la figura de parque nacional nos da más herramientas para que no haya ningún tipo de actividad pesquera”.

RECHAZO. José Sarukhán Kermez, coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), dijo no estar de acuerdo en que se quite a Revillagigedo el estatus de Reserva de la Biósfera y hacerlo Parque Nacional para fomentar el ecoturismo en la zona que ha sido muy importante para la investigación y preservación de especies, muchas de ellas endémicas.

Consideró que “con la incapacidad que tenemos en este país de regulación y monitoreo, eso me parece una pésima idea”.

Resaltó que “la repercusión es que va a haber un impacto muy fuerte sobre un sistema que no ha tenido ese impacto por su aislamiento y que es una de las bellezas y uno de los atributos que permitió hacerla una área natural protegida.

“Francamente no me atrae nada la idea de que eso ocurra, porque todas las áreas naturales protegidas tienen un atractivo ¿no? Que si escenarios, que si lagos, que si ríos. Vamos, no puede ser. Yo no veo claro. Mi primer reacción es que tendría que tener muchos elementos de cómo y de qué manera se haría (el ecoturismo)”, dijo el exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Lo ideal, remarcó el biólogo, es que el Achipiélago Revillagigedo siga siendo reserva de la biósfera y se mantenga el cuidado que hasta ahora ha tenido.

En esto coincidió Alfredo Ortega Rubio, coordinador nacional de la Red de Áreas Naturales Protegidas (Renanp), agrupación de investigadores impulsada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Al promover la Semarnat el cambio, se vulnera y pone en la mira del capital privado a todas las otras 44 Reservas de la Biosfera de México, alertó el Doctor en Ciencias.

Ortega Rubio, quien fue uno de los principales promotores y gestores para la obtención del Decreto de Reserva de la Biosfera sobre Revillagigedo, refirió que las cuatro Islas fueron planteadas y decretadas íntegramente como áreas núcleo por la fragilidad de sus ecosistemas y por la gran cantidad de especies terrestres en inminente peligro de extinción.

En un escrito dirigido a las autoridades ambientales, para opinar sobre el decreto de cambio de estatus del archipiélago, el investigador del Conacyt señaló que si bien es loable incrementar la superficie de protección marina alrededor de las cuatro islas, no es necesario cambiar su categoría.

“La propuesta de la derogación de categoría de Reserva de la Biosfera para el Archipiélago Revillagigedo, el cual por cierto costó muchos largos y complejos esfuerzos nacionales e internacionales el obtenerlo, debe estar sustentada en un riguroso análisis, participativo e incluyente que debe contar con la colaboración de los investigadores, expertos e instituciones públicas y privadas y de la sociedad civil que participaron en la propuesta original de la reserva y de todos aquellos que han participado en las actividades de investigación y de manejo posteriores a su Decreto.

“Estos análisis participativos e incluyentes, lamentablemente están absolutamente ausentes en la iniciativa de derogación del Decreto de Reserva de la Biosfera, y por lo mismo no existe una valoración objetiva e imparcial de los supuestos beneficios que para la conservación de la biodiversidad del Archipiélago Revillagigedo, de México y del mundo, conllevaría la derogación de su Decreto como Reserva de la Biosfera”, enfatizó Ortega Rubio.  

 
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