Mikel Arriola, pelotari chilango

2017-12-06 03:01:06

José Antonio Meade y su equipo de trabajo pretenden que la elección de la Ciudad de México sea para el PRI una plataforma y no un fardo. No quieren cargar con la ciudad, pretenden que la ciudad los ayude a ganar la Presidencia. Eso quieren, que puedan lograrlo es otra historia.

Dieron los primeros pasos en la dirección correcta. Al frente del PRI capitalino está hoy un político profesional acostumbrado a las batallas electorales más fuertes, Eruviel Ávila, que fue gobernador y alcalde, sabe menear el abanico. Dejaron atrás a las figuras menores de segundo o tercer nivel y comenzaron a traer al Altiplano pesos pesados. Eso es lo primero. El segundo paso es competir con un candidato que pueda dar la pelea. Ayer trascendió que ese candidato podría ser Mikel Arriola, todavía director general del Seguro Social y parte del primer equipo de Meade desde el sexenio pasado. Se dice en los corrillos que la primera opción era del doctor José Narro, pero que el exrector de la UNAM lo dejó pasar y entonces la propuesta fue para Arriola, que al parecer está dispuesto a remar contra corriente y entrarle a la campaña comenzando desde un lejano tercer lugar.

Y es que desde hace dos décadas el PRI no ve la suya en la ciudad. El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas rompió la hegemonía tricolor que estuvo vigente casi todo el siglo pasado y con el hijo del Tata dio inicio una era de victorias para los partidos de izquierda, a través del PRD. Al ingeniero siguieron Rosario Robles, López Obrador, Encinas, Ebrard y Mancera, como jefes de Gobierno, más casi todas las diputaciones locales y las delegaciones políticas.

El PRD ha tenido un control casi absoluto de los resortes del poder en la capital, lo consiguieron gracias a la invaluable asesoría de dos personajes forjados en el salinismo: Camacho y Ebrard, me refiero a ambulantes, colonos, taxistas, locatarios y similares y también a grupos ubicados fuera de la ley, como los narcomenudistas, cuyo negocio ha crecido exponencialmente en la ciudad.

Pero el PRD se quebró y surgió Morena, el partido escriturado a favor de López Obrador, cuyo primer objetivo político es arrebatarle la ciudad al sol azteca y convertirla en el bastión del tabasqueño por los siglos de los siglos. En la actualidad Morena y el PRD están trenzados en un pleito fratricida que los desgasta y que ha abierto una fisura por la que podría colarse una nueva opción, que bien podría ser Arriola.

El desgaste del PRD en la ciudad es evidente. La inseguridad rampante y el declive en la calidad de los servicios públicos es padecida por todos los capitalinos, que estarían dispuestos a escuchar una voz que además de ofrecer mantener las libertades individuales, rasgo distintivo de la metrópoli, fuera capaz que incorporar un principio de orden, para darle un subidón al servicio de recolección de basura, alumbrado y transporte público. Varias líneas del Metro dan pena ajena.

Arriola tiene la vitalidad, el espíritu de sacrifico y la imagen para intentar un regreso del PRI a la competencia política en la ciudad. Al igual de Meade no tiene militancia partidista, no es priista, y también ha sido un servidor público transexenal. Además se trata de un pelotari de élite, ganador de premios nacionales e internacionales de pelota vasca, Jai Alai, la que aprendió de su abuelo. Igual y monta su cuarto de guerra en el Frontón México.

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

 
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