La prosa de Roberto Bolaño está en su poesía…

2017-12-29 23:34:50

Nibaldo Acerdo dice que mediante México, Bolaño generó herramientas para leer a todo nuestro continente.

“La genealogía de la prosa del escritor Roberto Bolaño está en su poesía, en los poemas nacidos en la Ciudad de México”, asegura el investigador chileno Nibaldo Acero, quien publicó el libro La ruta de los niños rojos. La poética de Roberto Bolaño (Matadero), en donde analiza los poemas creados por el escritor chileno.

Dicho libro, señala el autor, nació 12 años atrás cuando ganó una beca del Consejo de la Cultura de su país para escribir uno acerca del autor de Los detectives salvajes. “No buscaba hacer un libro carácter académico sino reflexivo. Antes quería estudiar la obra 2666 pero luego empecé a involucrarme con su poesía y la vi como un abismo, primero en el sentido de desconocimiento y luego, de espacio. Ahí estaba una posible reflexión a partir de sus poemas”.

Nibaldo Acero asegura que la poesía fue el motor de toda la obra de Bolaño (Chile, 1953-Barcelona, 2003), por lo que desconocerla de manera consciente es un acto de soberbia e ignorancia completa; pero, “si se hace inconscientemente es lamentable que alguien que algún lector de su obra viva en cierta inocencia respecto a su obra global”.

El investigador chileno precisa “que no es que sea urgente o necesario conocer la poesía de Bolaño para conocer su prosa, pero estoy seguro que conocer su poesía, es ciertamente iluminadora”.

Acero también indica que muchas veces la crítica se refiere a Roberto Bolaño como el escritor de la narrativa renovadora de las letras hispánicas, opinión que no comparte del todo.

“Si uno le da un poco de vueltas, ciertamente después de Bolaño hubo otra narrativa. Bryce Echenique habla de este autor como un meteorito que cayó en la literatura hispanoamericana, si bien no es un especialista en Bolaño, esa valoración la comparto. Creo que con Roberto Bolaño empezó una nueva literatura y ahí, sin duda, la poesía tiene mucho que decir porque todo el origen, gran parte de la genealogía de la prosa está en su poesía, está en sus poemas nacidos en la Ciudad de México. Sus poemas siguen vivos en su narrativa”, señala.

Roberto Bolaño perteneció a la corriente del infrarrealismo, que Nibaldo Acero define como aquellos poetas que prefirieron la estética de la calle a cualquier tipo de gesto diplomático que los llevaría por una movilidad social y en donde podrían vivir gracias a su escritura.

En ese contexto, señala, se encuentran poetas como Bolaño, quien escribió un poema llamado Los niños rojos, que trata sobre la muerte, la resistencia y la sobrevivencia. “En esos versos todo el paisaje es finalmente la Ciudad de Morelos, todos esos pueblos pequeños que están alrededor. También aparecen los niños, sobrevivientes al desierto, a la pobreza, a la miseria, al mismo ser humano”.

En opinión del autor, los lectores pueden conocer en ese poema, la conmoción que le produjo al Premio Rómulo Gallegos 1999 ese paisaje y “logrando así, nacer de él un poema que uno inmediatamente puede atribuir a los propios infrarrealistas”.

Sobre las influencias poéticas del Premio Herralde 1998, Nibaldo Acero destaca el movimiento bracero de Perú, en los estridentistas mexicanos, los versos chilenos de Enrique Lihn y Nicanor Parra, pero sobre todo, la escritura de Mario Santiago.

“Mario Santiago abrió los ojos del Bolaño poeta y creo que hasta le temió en cierto momento estético y observó que su compañero de ruta no quería hacer poesía, porque decir eso era decir que la poesía no estaba hecha, lo que quiso buscar fue a la poesía misma. Mario se transformó en el guía de Bolaño”, asegura.

—Bolaño, ¿prosista o poeta?

—Yo digo poeta. Si digo poeta estoy diciendo que Bolaño es un poeta mexicano. México entró en él con una fuerza que no murió nunca. En 2666, un libro que escribió hasta finales del 2002, México ahí está, a través de éste se encuentra Latinoamérica. Lo que hace entre muchas otras cosas Bolaño con México es crear con este país un signo a través del cual uno puede leer a todo nuestro continente, porque México lo tiene todo: desierto, sierra, ciudades gigantes, una gente que puede reír o llorar.

“Pero fue una tierra que quiso olvidar cuando estuvo en España, en Gerona o en sus primeros años en Barcelona, comenzó a leer literatura europea, así lo dice en algunos de sus poemas, pero terminó cediendo y cuando regresó a México, su literatura cambió y Roberto se transformó en el escritor que es gracias a ese retorno, que también está en poemas como Manifiesto mexicano, El Burro y El último salvaje”, indica

Por último, Nibaldo Acero comenta que la novela Los detectives salvajes, es la mejor obra de Bolaño. “Pero es la mejor novela mexicana escrita, a mi modo de ver, por un mexicano. Si bien Roberto Bolaño nació en Chile, Roberto nace a la poesía y a la literatura en general, al sexo y al alcohol, en la Ciudad de México”.

 
Todos los derechos reservados ® cronica.com.mx
Sitio desarrollado por GYL SYSTEMS