żEl destino ha marcado el fin de la era Brady?

2018-02-07 15:43:40

El destino, etéreo para algunos, pesado y material para otros, suele marcar ciclos en la vida como lo ha hecho en la historia de la humanidad. Y al final, sin ninguna explicación, define el inicio de algo y su fin cuando él y sólo él, como padre destino, decide que ha terminado. Deja marcas y da señales, quizá imperceptibles para la mayoría, pero ahí están y, con un poco de suspicacia, se pueden leer y la historia de Tom Brady parece que ha sido tocada por este juez invisible pero implacable que el domingo nos dejó ver en una acción de que su era en la cúspide ha llegado a su final.

Quizá se preguntarán de qué demonios habla, y a continuación lo vamos a describir lo más claro posible, aunque advertimos que para comprender esta columna quizá el lector debió haber visto la NFL por lo menos los últimos 16 años.

SEÑALES O COINCIDENCIAS

Y es que por más increíble que parezca, la era Brady parece definirse por la misma jugada tanto al inicio de su reinado como en su posible final: con una captura que le hace perder el balón. Si, suena ilógico y hasta esotérico, pero si analizamos las acciones y los momentos en que suceden, nos dejará con la boca abierta.

Es verdad que muchos podrán señalar que la derrota en el Super Bowl fue una más en su carrera y que seguro volverá hasta esa instancia para ganar otro anillo, pero si creen en las cábalas o señales del destino, razonen en la manera en que se selló la derrota.

Los nuevos aficionados o los que no ponen atención a los detalles o a la historia, dirán: Eso qué, fue una jugada más y ya.

Pues no, que acaso no se percatan que es la misma jugada con la que Brady inició su reinado en enero de 2002, sólo que aquella vez extrañamente le favoreció el juicio del oficial principal, un tal Walt Coleman.

En efecto, nos referimos a la oscura y confusa llamada de la Tuck Rule. ¿Cómo dijo?, ¿Tuck qué? Fue el rimbombante nombre que le dieron a esa jugada en la que, curiosamente, es casi igual a la que derrotó a Brady el domingo anterior.

EL INICIO

Con menos de dos minutos por jugar en el juego de playoff divisional y abajo en el marcador por tres puntos, los Patriotas estaban en territorio de los Raiders. La defensiva de Oakland mandó una carga con el esquinero Charles Woodson por la izquierda y éste, de un manotazo, le zafó el balón en un intento arrepentido por lanzar. El balón fue recuperado por los Raiders. Dos oficiales marcaron inmediatamente la posesión para Oakland y nadie dudaba que era el final, excepto alguien, el juez Coleman. Durante una revisión en pantalla que se hizo interminable, el oficial cambió la decisión y devolvió la posesión del balón a los Patriotas. La banca de los Raiders estalló en reclamos, Jon Gruden, su entonces coach, exigía explicaciones lógicas y nadie se las dio. A la fecha, Gruden dice que esa llamada fue, es y será una basura en la historia de la Liga.

A partir de ahí, Brady y los Patriotas se encaminaron para ganar su primer Super Bowl como franquicia. La llamada sigue levantando polémica hasta la fecha, pues no hay que olvidar que fue la temporada de los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York y el gobierno necesitaba más que nunca posicionar el sentimiento y la palabra “Patriota” para obtener el apoyo para realizar la invasión a Afganistán, misma que había comenzado en octubre de 2001. Pero esa es otra y muy interesante historia.

EL DEJA VÚ

Curiosamente, 16 años después, pareciera que el destino y no Jim Schwartz (coodinador defensivo de Filadelfia), decidió mandar la misma jugada de carga sobre Brady, en la cual para sorpresa de todos, el golpe sobre el balón también llegó por el lado izquierdo por parte del linebacker Brandon Graham; exactamente del mismo lado que hace 16 años, sólo que en esta ocasión la decisión fue diferente. A pesar de que la revisión en pantalla fue tan interminable como aquella vez, el balón fue para las Águilas.

Es verdad, para muchos puede ser sólo una jugada circunstancial y una coincidencia entre ambas acciones a 16 años de distancia, sin embargo no hay que olvidar que Nueva Inglaterra perdió a su coordinador defensivo, muchos de sus pilares ofensivos serán agentes libres y otros como Gronkowski piensan en el retiro. Y la realidad es que un equipo no puede cimentar su futuro en un quarterback de 41 años que a pesar de haber ganado el premio como Jugador Más Valioso de la temporada, fue en la que más veces estuvo en lista de lesionados.

Al final el destino nos dirá si fue parte de sus designios o sólo fue una coincidencia.

Comentarios: fernando.argueta1967@gmail.com

 
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