Un vistazo a la historia del teatro musical en México

2018-02-15 00:07:11

Artistas provenientes de España, Brasil, Argentina, Reino Unido y México darán vida a Los miserables a partir del 22 de marzo.

“Hoy el pueblo cantará con gran coraje y voluntad, ésta es la música de un pueblo que reclama libertad. Si al redoble del tambor tu corazón latiendo va, es que la luz de un nuevo día por fin vendrá”. Se escuchará este fragmento en voz de 40 artistas en escena, provenientes de España, Brasil, Argentina, Reino Unido y México, quienes a partir del 22 de marzo darán vida a Los miserables, en el Teatro Telcel.

Dentro de la escena teatral, esta puesta en escena es conocida como “el musical de musicales” y ahora llega a México en el mejor momento en la historia de este género escénico. En sus inicios, los musicales eran considerados más como operas, en el que se hacían propuestas con variedades dramáticas que incluían canciones populares.

En 1952, el dramaturgo y actor Edmundo Mendoza montó por primera vez en México una comedia musical similar a las que se presentaban en Nueva York. Se trató de Ni fu, ni fa, dirigida por Salvador Novo y estrenada en el Teatro Sullivan con las actuaciones estelares del propio Mendoza, Rosenda Monteros y Armando Pascual.

Hacia finales de la década de los 50, los productores Luis de Llano Palmer y René Anselmo comenzaron a importar textos y presentaron obras como Los novios¡Ring, ring, llama el amor!La tía de Carlos y La pelirroja, entre otras. Para 1959, Manolo Fábregas produjo Mi bella dama en el Palacio de Bellas Artes y después en el Teatro de la Ciudad con un elenco encabezado por él mismo, Anita Blanch, Mario Alberto Rodríguez y Cristina Rojas.

Por esos tiempos también llegaron las primeras producciones directamente de Broadway, como Old Broadway, y años más tarde destacaron producciones como El hombre de la mancha (1969), Violinista en el tejado (1970), Promesas, promesas (1971), No, no, Nanette (1972) y Kismet (1973), por citar algunas.

A partir de entonces, el teatro musical se convirtió en un negocio rentable que sumó cada vez más productores, entre ellos estaba la actriz Silvia Pinal que se sumó a la escena con Mame (1973) y Julissa, que desde 1964 ha producido más de 20 obras, siendo la mayoría de estas musicales, incluidas las 13 versiones de Vaselina; también ha presentado Pippin (1974), Jesucristo Superestrella (1975), El Show de Terror de Rocky (1976), Los Beatles(1977), José, el Soñador (1983), Corazón de rock (1988) y Menopausia, el musical (2004).

En 1997, Ocesa Teatro se convirtió en una empresa reconocida en América Latina por el éxito que alcanzó en el Teatro Orfeón con el montaje del musical La Bella y la Bestia con Lolita Cortés y Roberto Blandón.

Con el paso del tiempo hubo una constancia de producciones de teatro musical pero fue a partir de que se abrió el Teatro Telcel que comenzó a tener un impacto comercial como nunca. Fue Wicked la primera que llegó a traspasar estas barreras y convertirse en uno de los musicales más vistos de la historia; contó como protagonista con la joven actriz Danna Paola, quien apenas tenía experiencia en telenovelas infantiles.

Quizás el más destacado es el de Lolita Cortés, quien después de haber hecho el musical ¡Qué plantón!, se ha logrado convertir en La princesa de los musicales, al tener innumerables participaciones en este género, y de las más recientes, la pudimos disfrutar en la puesta en escena Peter Pan, El Musical.

Junto a ella otros han tenido una oportunidad que se ha convertido en invaluable como la del cantante y actor Carlos Rivera, quien pudo cumplir un sueño en El Rey León: “Interpretar a Simba en algún musical, siempre quise hacer eso”, dijo Rivera. La obra levantó el telón el 7 de mayo del 2015 en el Teatro Telcel, y que el pasado 14 de enero del presente año se despidió definitivamente de nuestro país.

Otro de los musicales que llegó con gran fuerza a nuestro país fue Billy Elliot, una obra que forjó la carrera de niños actores, que decían que es un musical que cumple sueños y que tiene como mensaje el trabajar en equipo y siempre luchar por lo que se quiere.

No obstante en el tema hay opiniones encontradas a propósito de lo que se vive hoy en día. Lo que para algunos es una maravilla, para otros solo es una cuestión de moda. Tal es el caso del maestro y reconocido dramaturgo Luis de Tavira, quien mencionó, “Broadway dejó hacer musicales buenos hace mucho tiempo. El teatro ha tenido sus inicios en la música y claro que es un género más, es un arte, pero musicales como El Rey León, solo son modas que están ahí para el público, la mayoría de la gente no tiene idea de lo que es, pero simplemente es como si no vas a ver el Rey León, entonces no has vivido y eso es algo tan desagradable”, dijo.

La directora de la puesta en escena Te quiero hasta la luna, Anahí Allué dijo, “muchas veces no se le da el peso y valor que la obra lo requiere (…) Hay grandes propuestas, pero sí me preocupa que lo estén acaparando obras que a veces no son tan relevantes, me enoja que están adoptando solo modas y cosas pasajeras, pero más me enoja, que los teatros abran sus puertas este tipo de burlas, así lo veo yo. Hay veces que no tienen ni idea de lo que se trata y se me hace una falta de respeto que no hagan las cosas con profesionalismo”, expresó Anahí.

Agregó, “es como una escupida en la cara, hay musicales como Billy Elliot que son muy buenos, pero que no lograron abarrotar sus taquillas por darle espacio a otras obras que nada que ver. Pero lo entiendo como que para los dueños de los teatros y directores, muchas veces importa más el dinero que le pueda dejar la obra, que el contenido que realmente están ofreciendo al público”.

Finalmente, el productor del Último teatro del mundo y por muchos años productor de Mentiras, José Manuel López Velarde, compartió que el teatro musical ha cobrado gran fuerza en México y en general en otros países y que no se trata de una moda como lo mencionaron sus colegas.

“Para mí es una fuente y género del teatro tan bello, el teatro además de contar historias es música y que ha acompañado al teatro desde sus inicios. Yo soy fiel amante del teatro y más de los musicales. Mentiras es uno de los musicales que más me ha llenado como productor y que sigue estando vigente en el gusto del público”, concluyó.

 
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