“Los primero que aprendemos es el imaginario que cuentan los padres”: Antonio Ramos

2018-03-05 23:24:07

Los padres deben preocuparse de lo que les cuentan a sus hijos, dice Antonio Ramos.

“Olvidamos con mucha facilidad que los padres proveen a sus hijos del primer imaginario, pero hay muchos padres que no se preocupan por eso y les entregan un imaginario de violencia o historias ya muy hechas”, señala el escritor Antonio Ramos Revillas (Monterrey, 1977) a propósito de su reciente novela ilustrada La dama de la selva.

Este libro, editado por el Fondo de Cultura Económica, en la Colección A la Orilla del Viento, narra la historia de Manuel, un niño enojado con la nueva pareja de su papá que huye de su casa y se interna en el bosque, en donde las historias sobre una mujer vestida con líquenes y acompañada de tucanes se hace realidad. 

“En el caso de Manuel, él tuvo la fortuna de que su padre le contara toda una mitología, de la existencia de la Dama de la selva que sólo se aparecía para resolver problemas. Pienso que es importante que los padres recuerden que lo primero que aprenden sus hijos son los modelos de las historias que les cuentan y si no tienen cuidado, esos niños sólo pensarán que existe el bien o el mal, no pensarán en el gris, en el rojo o verde”, precisa el autor.

Este cuento infantil, e ilustrado por Zuzanna Celej, tuvo como nacimiento la primera novela para niños que Ramos Revillas hizo hace 10 años: El barco maya.

“Me parecía que tenía que dar un cambio de timón con respecto a mis libros anteriores; en 2008 había publicado El barco maya (Ediciones B) que sucedía en una selva pero no de una manera tan fija, entonces me dio nostalgia por regresar a ese mundo. Esta historia me permitía que el personaje se enlazara con la selva y que esa selva no solamente fuera un espacio oscuro o lleno de vida, sino un entramado para sacar su entramado interior”, señala.

Sobre por qué regresar al ambiente del bosque, el autor indica que por ser un espacio al que le temen las personas. “Se le tiene miedo a los espacios cerrados y frondosos, creemos que ahí se oculta lo peor y quería recuperar ese elemento”.

En la novela, el protagonista, Manuel, está enojado con la nueva pareja de su papá y con su nuevo hermanito, por lo que un día decide correr lo más lejos para encontrar a su padre trabajando en la selva y contarle que su madrastra le ha pegado; sin embargo, la noche llega y Manuel se encuentra perdido.

— ¿Por qué remitir a cosas básicas como correr, el viento, la lluvia?

— A veces pensamos que la novela o la escritura requiere de un lenguaje o una construcción muy elaborada, pero la verdad es que parte de elementos sencillos que se van complicando o van agregándoles símbolos que le permiten significar otra cosa.

“Borges dijo que toda historia es un hombre que persigue a otro, yo diría que en el principio todo es un personaje que desea algo y a partir de ese personaje se va construyendo y haciendo la literatura”, responde.

De esa manera, añade Ramos Revillas, construyó a los personajes de su novela, por ejemplo, la Dama de la selva es una joven mujer, una mulata arropada con un largo vestido hecho de líquenes y madera, con cabello largo como raíces suaves, una tez  de cedro bien pulido que aparece con tucanes, cotorras y demás aves fantásticas.

“Es un ser que viene de muchas lecturas y otros personajes míticos, quería hacer una entidad mágica, no quería una reina de las nieves que de alguna forma está muy visto. Pensé que si me iba a lo muy tradicional mexicano, a lo muy rural, la novela podría tener un tono costumbrista que no quería, porque habría sido muy fácil poner elementos autóctonos de nuestra cultura, pero quería una cosa intermedia entre lo extranjero, entre los mitos de la selva negra alemana, las estepas rusas y los mitos mexicanos”, precisa.

Por último, Ramos Revillas comenta que cuando empezó a contar la historia tenía muchas dudas de cómo era el entorno de Manuel. “Me puse en el lugar del lector y quería saber cómo era el lugar donde vivía Manuel, qué personajes estaban con él, cuáles tribus existían y qué lenguaje usaban”.

 
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