Rubén Imaz reimagina la soledad y fantasía de Rudesindo Cantarell en Tormentero

2018-08-25 22:09:28

Pie de foto: El filme llegó a las salas de cine comerciales este fin de semana.

En julio de 1961, don Rudesindo Cantarell, dedicado a la pesca, descubrió una “burbuja” de aceite en la llamada Sonda de Campeche, mientras navegaba en la embarcación Centenario del Carmen, en una peregrinación de la Virgen del Carmen. Ese momento le cambió la vida. Su descubrimiento lo hizo famoso pues se convirtió en el yacimiento petrolero más importante del país, sólo superado por el Complejo Ghawar, en Arabia Saudita.

Petróleos Mexicanos (Pemex) sacó a Rudesindo del mar, le rindió homenaje, al yacimiento se le dio su nombre y su vida de pescador cambió a la de un obrero de Pemex. Al mismo tiempo, su paso a la historia fue la condena de su pueblo. Aquel lugar de Ciudad del Carmen, pasó de ser un lugar pesquero a una industria petrolera y su pueblo nunca le pudo perdonar eso.

El cineasta mexicano Rubén Imaz conoció la historia porque su abuelo fue testigo de ese saqueo petrolero. Un día, supo que quería hacer una película sobre ese personaje mientras hacía una investigación de campo. “Me encontré la tumba de este personaje, ésa fue la clave de la semilla de este proyecto. Estaba en un pueblito que se llama Isla Aguada y era una tumba muy modesta, abandonada y casi sin que se note el nombre”, dijo el cineasta en entrevista con Crónica.

Aquel hombre que cambió la historia del país (una vez Rudesindo recordó para la revista Proceso, que Carlos Salinas de Gortari, dentro de su campaña electoral, le dijo “Mire don Rudesindo, si subimos al poder lo voy a poner en una posición para que viva desahogadamente toda su vida junto con su familia”) murió en 1997, en la miseria y el olvido:

“Fue ahí, al ver su tumba, que sentí una conexión con el personaje. Me hizo sentir mucha nostalgia y tristeza, pero también mucha emoción ante la posibilidad de revivirlo de alguna forma y contar su historia, a través de nuestra percepción”, expresó el realizador.

“Hay muchas cosas muy contradictorias, hay opiniones que van entre la imagen del héroe y la del traidor, incluso hay quien lo ve de las dos maneras; otros más como la gota que derramó el vaso del petróleo y otros que lo ven como algo que se da, que si no hubiera sido él, lo habría encontrado alguien más”, añadió.

Además del personaje encontró en la misma Ciudad del Carmen, en la Isla del Carmen, en la Laguna de Términos, las contradicciones ideales para ser exploradas a través del cine: “Quise hacer una película ahí porque creía que eso era una contradicción continua en el espacio y el lugar, sobre este lugar idílico y hermoso, junto a una ciudad industrial, petrolera, urbana, que está encima. Todos los días se puede ver esa batalla entre las dos fuerzas y no sabemos cuál es la que va ganando, porque los humanos somos tercos y la naturaleza también resiste”, dijo.

Pero su película Tormentero no se refiere directamente a Rudesindo Cantarell, ha utilizado su figura para reimaginarlo a través de Romero Kantún, y ha tomado su historia como premisa: “Es una película que habla sobre la soledad del ser humano, la vida y la muerte, la realidad y la fantasía”, explicó.

Pescador en retiro y héroe olvidado por la comunidad, vive aislado en su casa y rodeado por fantasmas de la vida que no pudo tener, espíritus que se materializan ante él como su verdadera familia. Alcohólico y esquizofrénico, solamente sobrevive el día a día. Pero en el fondo él siente que ha llegado el tiempo de recuperar lo que perdió varias décadas atrás, cuando atrajo la maldición del petróleo a su propia isla, la exuberante Ciudad del Carmen. Al mismo tiempo en el misterioso Estero Pargo, la diosa Ixchel ha vuelto a nacer y busca aparearse con los humanos para continuar el ciclo de la vida.

“Me interesa el concepto esotérico que le dimos a la película. En general yo soy una persona escéptica, de hasta no ver no creer, pero también estoy enamorado del cine y la posibilidad que tiene de transformar a la realidad, y ahí encuentro una forma de explorar estos conceptos esotéricos. Me gustaría que el público percibiera esa cualidad que tiene el universo de no ser lo que aparenta, y que tenga la oportunidad de ver cosas que a simple vista no se encuentran y que tienen más que ver con cómo nos relacionamos con el ambiente”, explicó.

“La película sí llega a tener un discurso ambientalista, con respecto a la mística natural, a eso es que quiero que la gente se llegue a aproximar de una forma sencilla, directa y orgánica, y no mediante un esfuerzo hípster, o de yoga. Simplemente que al acompañar a este viejo en su pesadilla, pueda adquirir cierta sensibilidad a los viejos, a la gente olvidada, al lugar, a la naturaleza, a los procesos de industrialización, ese me parece un buen objetivo”, añadió.

Para protagonizar Tormentero recurrió a uno de los actores más importantes de la historia del cine mexicano: José Carlos Ruiz, que se involucró en el proyecto incluso para afinar el guion final. “Carga toda la película. Puede ser el mejor actor de su generación. En algún momento buscamos en Ciudad del Carmen a actores naturales que pudieran representar esa mirada del personaje, y nos dimos cuenta que necesitábamos trabajar con un actor con tablas, porque la película entera iba a caer encima de sus hombros”, explicó Imaz sobre el actor.

La cinta ha circulado en festivales de importancia en el mundo, entre ellos el festival internacional de cine de la UNAM, el Festa del Cinema di Roma y festivales internacionales de cine como el de Mar de la Plata, Viña Del Mar y la Mostra de cinema de Sao Paolo. Este fin de semana llegó a salas nacionales.

Finalmente destacó que el estilo del filme da la sensación de recrear un sueño “en este caso una pesadilla”, que fue influenciado de la escuela del cineasta ruso Andréi Tarkovsky: “Hablaba mucho de que el cine se parece más a un sueño que a un cuento, en el sentido de como cuando te despiertas en la mañana y tuviste un sueño muy loco. Quieres contárselo a quien sea o a uno mismo incluso, pero la historia se empieza a evaporar, lo único que no se te olvida es la emoción. De eso habla, de que te apropies más como un sueño que como una anécdota, que te apropies de la experiencia”, concluyó.

 

 

Pie de foto: El filme llegó a las salas de cine comerciales este fin de semana.

 
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