Una sentencia absurda

2018-08-26 22:35:08

El pasado lunes, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) tuvo que concluir con las impugnaciones relacionadas con las elecciones a senadurías y diputaciones.

Una de ellas, relacionada con la validez de la elección a senadurías de Nuevo León, ha causado polémica, se trata del SUP-REC-887/2018 del TEPFJ, relativo a dos candidatos, Samuel Alejandro García Sepúlveda, postulado por Movimiento Ciudadano (MC) y Víctor Oswaldo Sánchez Solís, candidato del PAN, quienes obtuvieron el primer y segundo lugar respectivamente.

 La sentencia del Tribunal se refiere a dos quejas en materia de fiscalización que fueron aprobadas por el Consejo General del INE el 6 de agosto (por cierto, llama la atención que la impugnación se dio hasta el 18 de agosto), el INE decidió no sumar un beneficio por el uso de diversas marcas, al ser parte de la libertad de expresión característica de las redes sociales. La Sala Superior, consideró que el razonamiento del INE fue erróneo pues los candidatos denunciados se apropiaron indebidamente de las marcas comerciales al vincularlas con la propaganda electoral de sus candidaturas y al generar la percepción de afinidad con las ideas, propuestas o actos de las marcas. Así también, consideraron que este uso representó un beneficio a las campañas electorales de los candidatos susceptible de cuantificarse y sumarse al tope de gastos respectivo. Aun cuando resolvieron en plenitud de jurisdicción, y por lo tanto tenían la atribución de concluir el asunto, ordenaron al INE valuar la “indebida apropiación” de las marcas en función del comportamiento en las redes de las publicaciones denunciadas.

Estamos hablando de una veintena de imágenes entre las que destacan diversas relativas al equipo de fútbol “Tigres” y la selección nacional en el contexto del mundial y la liguilla, además de un par de imágenes de Star Wars, Dragon Ball Z y los Simpson, las cuáles comúnmente son compartidas en estos medios sin que se interprete como una violación a derechos de autor, pues incluso ya forman parte de la cultura popular.

Así pues, pareciera que lo que se buscaba era sumar gastos, casi bajo cualquier concepto, en una elección ya definida en las urnas. Las imágenes no difieren de lo que se publica en Facebook por otros candidatos u otro tipo de perfiles, por ejemplo, el año pasado en el Estado de México el ahora gobernador Alfredo del Mazo utilizó caricaturizaciones de su imagen como personaje de series animadas y nunca se consideró como gasto el “uso” de esas marcas, e incluso este año se identifican diversas publicaciones similares.

Al ordenar la cuantificación a estos candidatos, de cierta forma se modificaron las reglas del juego, ya que antes no se consideraba como una práctica no permitida, y se trata de la primera vez que se suma gasto por esta supuesta apropiación indebida, además de que otras candidaturas hicieron lo mismo, a las que no se sumará nada.

Definitivamente es un sinsentido considerar tales publicaciones como apropiación de marcas, intentando regular las formas en las que las candidaturas interactúan con sus seguidores en las redes sociales, y peor aún valorarlo en función de la popularidad de quienes participan en este medio.

Aun así, al INE no le quedó de otra más que acatar y sumar gasto a estas campañas, y aunque ninguno de los dos candidatos rebasó el tope de gastos, todavía puede impugnarse esta resolución. Queda claro que se trató de utilizar a la fiscalización como otra oportunidad para modificar lo obtenido en las urnas, no obstante, al ser tan absurda la intención, únicamente quedará como un testigo más de lo rebuscadas que pueden ser las reglas en el ámbito electoral.

 



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