La baja recaudación fiscal limitará el Programa de Gobierno de AMLO

2018-08-28 22:58:50

La recaudación fiscal en México es uno de los grandes temas pendientes en la agenda nacional, que por su origen impositivo generalmente no tiene buena aceptación social e implica costos políticos, cuando se habla de aumentarlos o crear nuevos impuestos. Más allá del debate de si existe o no una buena redistribución, la baja recaudación tributaria es algo que nos caracteriza como país, al posicionarnos en los últimos lugares de toda América Latina y de los países de la OCDE.

Sólo se recauda el 17.2 % vía impuestos como porcentaje del PIB, siendo el promedio el 34.3 %. Esta cifra se vuelve relevante y toma vigencia ante los dichos y propuestas de campaña del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, respecto a que no habrá aumento de impuestos en su sexenio y que bajará el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la frontera al 8%. Además tiene la convicción de que todos los mexicanos pagarán sus ahora llamadas “contribuciones” y que no habrá exenciones fiscales.

Aunque se ha debatido la viabilidad y las implicaciones de reducir el IVA en la frontera, como por ejemplo la probabilidad de que regrese el viejo problema de la elusión fiscal, en donde las empresas facturaban en la zona fronteriza bienes que en realidad no se vendían en esa franja y abusaban de la tasa de 8%, cuando en realidad les correspondía una tasa de 16%. Lo cierto es que habrá una baja recaudatoria, y por ende, menos ingresos para el erario público.

Si pensamos que su Programa de Gobierno es muy ambicioso en temas de infraestructura y gasto social, hoy por hoy las finanzas públicas simplemente no le alcanzarán. Una vez que arribe a la Presidencia de la República se enfrentará a la realidad de las carencias presupuestarias y necesariamente tendrá que explorar diversas vías para allegarse de recursos que le permitan implementar su Cuarta Transformación.

En el documento Getting it Right: Prioridades Estratégicas para México presentado a principios de año por la OCDE, se refiere que independientemente de que la política fiscal de México se ha fortalecido considerablemente, la recaudación tributaria sigue siendo insuficiente para sustentar las necesidades de inversión en infraestructura, educación, salud, reducción de la pobreza, apoyo familiar y protección social.

Si bien hay margen para mejorar la eficiencia del gasto público, México tiene el potencial para incrementar los ingresos fiscales ampliando la base tributaria y ajustando distintos impuestos mediante un enfoque en las tasas prediales y ambientales. Además se necesitan mayores esfuerzos para luchar contra la informalidad, lo cual mejoraría la recaudación tributaria y fortalecería la función redistributiva del sistema fiscal.

Adicionalmente, propone la OCDE crear un impuesto sobre la sucesiones y herencias para fortalecer las finanzas públicas. Aunque tendría que faltar a su palabra de no crear nuevos impuestos, sería oportuno iniciar un debate sobre este tipo de impuestos, en razón de que combaten la desigualdad económica y social, razones que fundamentan su movimiento de izquierda-progresista.

En el mundo, 21 de 34 países de la OCDE cobran impuesto a las herencias con una tasa promedio de 15%, e inclusive Brasil, Venezuela, Ecuador, Sudáfrica y Puerto Rico obtienen importantes ingresos tributarios por esta vía. Andrés Manuel López Obrador tendrá que cambiar sus posturas y limitarse en sus dichos porque en ningún país hay dinero que alcance, mucho menos en aquellos que tienen los más bajos niveles recaudatorios.



Senadora de la República

Michoacán de Ocampo

@RocioPinedaG

 
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