Noticia: miedo y libertad

2018-09-07 00:55:39

Apenas hace unas semanas, 300 diarios de Estados Unidos se unieron para denunciar la campaña política del presidente Trump en contra de la prensa. Como reacción a esta protesta, en un tuit, el líder de la democracia norteamericana acusó a los medios de ser enemigos del pueblo. Justo en estos días, se dieron a conocer pasajes del nuevo libro de Bob Woodward —uno de los reporteros más reconocidos del mundo, quien descubrió la trama secreta del célebre escándalo del Watergate—; tan sólo el título de esta nueva investigación periodística refleja el drama que viven los residentes de la Casa Blanca. Miedo es la palabra que resume la experiencia de convivir con el hombre que toma las decisiones, el comandante en jefe, POTUS, en ese pequeño espacio, llamado el Ala Oeste.

Según uno de los informantes directos de Woodward, esta oficina se describe como un manicomio. El equipo cercano está más preocupado por contener los riesgos o las consecuencias de una conducta errática, que por cumplir las órdenes más temerarias. Hoy decreta asesinar un dictador en Medio Oriente, mañana amenaza con romper un tratado comercial, mientras a su lado existe un grupo de funcionarios, que se ha autodefinido como la resistencia dentro del gobierno, encargado de evitar una acción irreparable. Como afirma un autor anónimo en The New York Times: “El dilema… es que muchos de los funcionarios de alto rango en su propio gobierno trabajan diligentemente desde adentro para frustrar partes de su agenda y sus peores inclinaciones”. Woodward advierte que hay “golpe de Estado administrativo”.

En la pasada entrega del Oscar compitió para mejor película, Los archivos del Pentágono, una historia sobre el conflicto entre la libertad de prensa y los excesos del poder. El guion recrea la difícil situación que vivieron los periodistas del ­Washington Post, cuando comenzaron a revelar los informes secretos sobre la guerra de Vietnam. Toda proporción guardada, las noticias de estos días recuerdan la época que precedió al inicio de la investigación judicial de Watergate, la Casa Blanca está bajo la lupa y nadie sabe cuáles serán las consecuencias: unos temen que se despierte una cacería de brujas y otros esperan que esta información impacte en los votantes de noviembre.

Este momento es una oportunidad para observar cómo trabajan los medios. ¿cómo deciden dar a conocer información relevante sobre los abusos del poder? Por ejemplo, The New York Times aceptó publicar el testimonio anónimo de un funcionario de alto nivel, una práctica poco usual. Como la tentación de mentir, de corromperse o de abusar del poder siempre está presente, construir una esfera pública crítica, incisiva, profesional y responsable es una tarea pendiente en México. Señalar los excesos del poder, sus actos de desmesura es una forma eficaz de denunciarlos y detenerlos.

El pensamiento liberal parte de una premisa sencilla: el poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe de forma absoluta. En este sentido, el liberalismo es más una doctrina política, que una doctrina económica. Los liberales son críticos de la concentración del poder tanto en un solo partido de Estado; como en el mercado, en los monopolios. Para limitar ese afán de control, la fórmula son los contrapesos, que en un caso incluyen al equilibro de los poderes y las instituciones públicas. Pero, la libertad de prensa es indispensable para preservar una sociedad democrática. Tener una prensa libre y con capacidad de documentar su información es decisivo para detener el desvarío y los atropellos de los poderosos. La denuncia es el comienzo, ahora esperemos a ver cómo sigue esta historia de miedo.

 

Twitter: @ccastanedaf4

 
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