Muestran la vanguardia plástica de Agustín Lazo

2009-11-21 10:43:29

Arte. El carnicero, de Agustín Lazo, una de las obras que se exhiben.

Por primera vez están reunidas en un solo lugar 100 obras entre pinturas, acuarelas, grabados, dibujos y algunas escenografías del Teatro Ulises que Agustín Lazo realizó entre 1917 y 1945.

La exposición retrospectiva “Agustín Lazo. Las cenizas quedan” estará hasta febrero de 2010 en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco y muestra “las inquietudes de un soñador de la libertad”, indicó Jame Oles, curador de la muestra.

“Esta exposición es una oportunidad única para conocer a un pintor, diseñador escénico y dramaturgo considerado como el iniciador del surrealismo en México”, subrayó.

Señaló que Lazo fue un hombre de vanguardia despertar, influenciado más por el arte moderno europeo que por el popular mexicano. “Fue de los pocos artistas de esa época que rechazó el muralismo.”

“Lazo es uno de los pocos pintores de su generación que nunca le interesó subirse a un andamio, nunca hizo nada en mural, ni como asistente. Hubo artistas como Julio Castellanos, María Izquierdo, Frida Kahlo, que en algún momento quisieron hacer un mural. Él nunca se interesó en un trabajo en gran escala”, explicó el curador

Los temas que aborda Lazo responden a diversos intereses personales de representar en sus obras la vida cotidiana del país. “En sus obras también encontramos constantemente la figura del caballo que utiliza como una metáfora de la libertad, de escape, de los sueños.”

En su trabajo, dijo, se puede apreciar una fuerte influencia de la poesía y el teatro, pues perteneció al grupo de Los Contemporáneos, y como integrante de éste diseñó escenografías para las obras dirigidas por Celestino Gorostiza.

Realizó aproximadamente 30 dibujos para la escenografía y el vestuario de las compañías de teatro experimental Teatro de Ulises y el Teatro Orientación, las cuales conformaron algunos de los trabajos más propositivos en el teatro mexicano de esa época.

Indicó que otra característica recurrente en su trabajo es el formato pequeño porque para él el tamaño no importaba, pues decía “el tamaño y el sudor no le interesan a nadie, lo que vale es el mensaje que pueda dar y el impacto que pueda ocasionar”.

Los cuadros más grandes que se exhibirán en la muestra no rebasan el metro y medio, son dos tableros sobre el tema de la música, que realizó para la embajada de España en México en 1924, piezas que sólo en esta muestra el público las podrán ver.

También se exhiben varias acuarelas que realizó a principios de los treinta, “son trabajos muy detallados, con temas teatrales”.

 
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