Facebook Twitter Youtube Domingo 26 de Junio, 2016

La Esquina

La reacción de las autoridades financieras mexicanas ante el referéndum británico tiene la virtud de la oportunidad: haber tardado más, así fuera unas horas, le hubiera costado al país. El mensaje es claro: hay conducción y es prudente. Falta nada más que los especuladores, que manejan cantidades enormes de dinero, lo escuchen y lo quieran entender. Es algo que no han querido hacer.

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