Facebook Twitter Youtube Sábado 01 de Octubre, 2016

La Esquina

Lo sucedido en Culiacán no es sólo un sobresalto más en el combate que libra el Estado con la delincuencia. Los malosos subieron la apuesta. Deben de ser derrotados en toda la línea. Pero recordemos que el crimen organizado también se combate con inteligencia, cohesión social y una promoción ejemplar de la cultura de la legalidad. Las balas no bastan.

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