|
El ex presidente de la República francesa Valery Giscard d'Estaing, de 78 años, se convirtió el jueves en el nuevo miembro de la Academia Francesa de letras y en el sexto mandatario que ocupa un sillón en esta prestigiosa institución, fundada en 1635 por el cardenal Richelieu.
Giscard d'Estaing pasó a formar parte de este grupo de "inmortales", como se les denomina en Francia, ocupando el sillón número 16 de la Academia, para el que fue elegido hace un año en sustitución del ex presidente de Senegal Leopold Sédar Senghor, fallecido en 2001.
El resto de académicos y cerca de 500 personas recibieron al ex presidente a su llegada a la célebre institución el jueves.
Entre ellos se encontraba toda la familia del ex mandatario, intelectuales, empresarios y miembros de la clase política como el primer ministro Jean Pierre Raffarin, el ministro del Interior Dominique de Villepin y el de Cultura, Renaud Donnedieu de Vabres, además del presidente senegalés Abdoulaye Wade.
Redobles de tambores acompañaron la entrada en la Academia de Giscard d'Estaing, vestido con la típica espada, capa y sombrero de dos picos.
Desde su fundación, la Academia ha recibido a más de 700 miembros pero ésta es la primera vez que acoge a un ex presidente de la República puro, ya que los otros mandatarios que formaron parte de la institución fueron académicos antes que jefes de Estado.
La entrada de Giscard d'Estaing a esta institución despertó numerosas críticas ya que su obra literaria no es considerada excesivamente valiosa.
"Al entrar a la Academia siento un cierto reconocimiento de mi escritura", afirmó Giscard d'Estaing, autor de una novela de escaso éxito "El paso" ("Le passage") y de varios ensayos muy elogiados como "Democracia francesa" (1994) o "El poder y la vida" (1988 y 1990).
La misión primera de este organismo es redactar su famoso diccionario y velar por el respeto de la lengua francesa. Los miembros de la Academia, la mayoría hombres, son elegidos en una votación y el cargo es vitalicio.
Antes de Giscard d'Estaing, otros presidentes o jefes de Estado fueron académicos como Philippe Pétain (1929) y Adolphe Thiers (1833). Además, 13 presidentes de Consejo, dos primeros ministros, 87 ministros y 75 diplomáticos formaron parte de este grupo de inmortales.
Sólo cuatro mujeres han sido parte de esta célebre institución, esencialmente masculina.
A la Academia francesa, que en su historia recibió a grandes nombres como La Fontaine, Corneille, Charles Perrault, Victor Hugo, Chateaubriand, Voltaire, Tocqueville, Jean Cocteau, Julien Green, Joseph Kessel y FranÇois Mauriac, se le reprocha haber olvidado a muchos.
Firmas de la talla de Moliere, Balzac, Flaubert, Baudelaire, Verlaine, Zola, Proust, Apollinaire, André Breton, André Malraux, Jean-Paul Sartre o Colette nunca tuvieron un lugar en ella.
|