
|
|
|
|
|
Feliciano Campos, un agente de la Agencia Federal de Investigación (AFI), y 24 de sus compañeros de la corporación que viajaron a Nuevo Laredo para combatir a las bandas del narco, fueron recibidos ayer a balazos por un grupo de policías municipales.
El equipo de Campos fue enviado para reforzar los operativos para reducir el número de ejecuciones en la frontera, pero a unos metros de la salida del aeropuerto los municipales abrieron fuego contra las camionetas en que se trasladaban.
Campos sacó la peor parte, porque las versiones médicas hablan de un disparo en la cara y otro que le atravesó un pulmón. Oficialmente se decía que su estado era muy delicado, pero otras versiones reportaron que murió en el área de terapia intensiva.
El coordinador de la AFI en Nuevo Laredo, Abraham Hurtado Sánchez, quien también viajaba en el convoy, relató que después de bajar del avión y abordar tres camionetas y un vehículo para trasladarse a la base de la institución en la zona, los policías municipales les marcaron el alto.
—Uno de ellos se identificó, dijo que, como él, los demás eran agentes de la AFI enviados para cooperar en la lucha contra el narcotráfico, pero sin mediar palabra los uniformados empezaron a disparar contra una de las camionetas que no alcanzó a detenerse —agregó.
El subdelegado de Procedimientos Penales y Amparos de la Procuraduría General de la República (PGR), Rafael García Fernández, dijo que no estaba seguro de que los agentes federales intentaran defenderse del ataque, a pesar de que una patrulla municipal presentaba diversos impactos de bala.
Sin embargo, explicó que al identificarse el convoy como agentes de la AFI, los policías municipales no creyeron en sus declaraciones y comenzaron a echar las patrullas encima de los vehículos y luego les dispararon.
García Fernández explicó que el agente herido fue trasladado por sus propios compañeros a la Clínica de Especialidades de Nuevo Laredo, donde, desde su ingreso, los médicos lo reportan en estado crítico.
El fiscal federal Fidel Gaona informó que tras el enfrentamiento fueron detenidos 61 policías municipales que participaron en la agresión.
Además, ordenó desarmar a poco más de medio centenar de uniformados, y aseguraron 42 armas cortas de 9 milímetros, 18 armas largas R-15 y una metralleta UZI-9.
Agregó que los municipales serán investigados y sometidos a un examen de balística y química, para determinar quiénes dispararon contra los agentes de AFI.
De acuerdo con versiones extra oficiales, los policías municipales declararon que creyeron que los agentes federales estaban fingiendo y pensaron se trataba de narcotraficantes, por lo cual les dispararon.
—La verdad es que la inseguridad y la presencia de narcos está rebasando a las instituciones. Por eso los policías locales están con los nervios de punta y es lógico que estén a la defensiva —dijo uno de ellos que prefirió no dar su nombre.
Las autoridades de los tres niveles de gobierno continúan las investigaciones de los hechos y se esperan sanciones contra quienes hirieron al agente federal.
En tanto, la corporación de Nuevo Laredo quedó prácticamente desarmada, al ser recogidas las armas por la PGR para investigar la balacera ocurrida ayer antes de las 11 de la mañana. |