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Las obras de remodelación y ampliación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se llevaron a cabo por asignación directa y no a través de una convocatoria, reconoció en reuniones privadas Héctor Velázquez Corona, director de la terminal aérea.
La empresa que se vio beneficiada es Fumisa, que mantiene la concesión inmobiliaria del aeropuerto —desde 1991— y cuyo actual director es José María Fernández.
Dicha compañía tiene la facultad de poder subarrendar los locales de la terminal aérea todavía en los próximos 5 años, ya que su contrato vence en el 2010.
Con lo anterior, se violaron los contratos y leyes que obligaban a las autoridades aeroportuarias a convocar a los interesados de participar en las obras de construcción y cuyo monto asciende a 700 millones de pesos.
Aunque admitió que sí era necesario realizar la licitación correspondiente y que el proceso fuera vigilado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), añadió que el contrato se dio a Fumisa porque ya estaba en el aeropuerto.
facultades. Además, bajo ese esquema de concesión podría rentar los locales y así recuperar lo que ha invertido, con la facultad de decidir a qué empresas asignaría los contratos para realizar los trabajos de ampliación.
De acuerdo con fuentes que estuvieron a puerta cerrada con Velázquez Corona, éste aceptó que el manejo del fideicomiso —que se formó con algunos de los ingresos de ASA— no sería supervisado por la ASF, porque ésta vigila las obras que lleva a cabo el gobierno federal, pero no las que serían financiadas a través del fideicomiso, porque no formar parte de un presupuesto asignado al aeropuerto.
¿transparencia? Mencionó que sería Nafinsa la institución encargada de vigilar que toda la obra sea transparente y que se aplicaran todos los recursos del fideicomiso —integrado por Nafinsa, Banobras y aportaciones del gobierno federal—.
Sobre el retraso en la entrega de las obras, en reuniones sostenidas en febrero pasado, Velázquez Corona dijo que tenían de plazo 62 días, es decir, finales de abril, aunque también reconoció que no sería una fecha que se atreviera a decir públicamente y tendría que verlo con Ernesto Velasco de León, director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) pero, “es lo que les hemos estado diciendo a los contratistas”.
Cabe recordar que el sistema de Metas Presidenciales 2005 establecía que los tiempos de finalización y entrega, para el caso de la Terminal 1, era entre marzo y mayo pasados. Empero dos meses después de la fecha, aún continúan las obras a marchas forzadas.
Además, argumentó, era una obra muy grande en la que se tenía a los pasajeros adentro, a diferencia del Periférico que a las 10:30 ú once de la noche cerraba hasta las seis de la mañana y “aquí no podemos hacer eso, aquí tienes que estar trabajando con la misma gente que sigue circulando, eso es lo que ha pasado”.
Velázquez Corona reconoció además, que antes de llegar al aeropuerto no tenía experiencia alguna dentro del sector, ya que calificó su trayectoria como “mixta” al haber laborado en un banco, en la industria automotriz, en la Cámara de Diputados, Banobras y de ahí —en octubre del 2004— al aeropuerto “contratado por el área comercial, que es la que maneja todos los ingresos”.
Con las modificaciones, ahora los locales se ampliaron y pasaron de entre 8, 10 y hasta 13 metros cuadrados, a dimensiones de 21 a 24 metros cuadrados, aunque esto fue aprovechado en beneficio de Fumisa, que incrementó el monto de las rentas y los montos pasaron de 13 mil a 20 mil pesos, y en todo el aeropuerto hay ya 300 locales comerciales.
A menos de dos semanas de que sean inauguradas las remodelaciones por el presidente Vicente Fox no han sido terminados en su totalidad los trabajos de ampliación, pese a que el compromiso inicial de las autoridades aeroportuarias fue concluirlas en abril del 2004. |