
|
|
|
|
|
El amor vende, y más tratándose del día de San Valentín. Una relación supone prestar atención más de un día al año a la pareja. Sin embargo, el mercado de la lencería incrementa sus ventas en estas fechas en las que el enamorado o enamorada pretende sorprender o agasajar con imaginación, humor y valentía.
El origen de estas prendas interiores se fundamenta en el accesorio y su concepto. Ligas, bikinis, tangas, mallas, ‘tops’, portaligas, ‘bodies’, ‘slips’, mini hábitos, pantaloncitos, ‘pouch’, ‘bras’ o sostenes, corpiños, medias y boas son algunas de las más vendidas. Entre las marcas más célebres destacan Victoria Secret, Wonderbra y Roxana.
Los motivos de estas piezas son —a veces— osados y transgresores. Mientras que en otras, son elegantes diseños que atienden a los estereotipos oníricos del hombre y la mujer. Existen accesorios para tímidos y atrevidas, modernos y clásicas.
DORIS, CASSANDRA Y MATA HARI. Como señala románticamente la firma Eros Veneziani en la web, “le agradezco que le haya permitido a mi fantasía que libere el espacio con el único deseo de rendir magia a vuestro momento”. Las marcas de lencería proponen, sin vulgaridad, un toque íntimo a sus colecciones. Estas juegan con ideas y nomenclaturas sugerentes.
De este modo, en el ámbito del “body” (pieza completa para la mujer) se pueden hallar modelos transparentes (“Wild Cat”, ‘Gata salvaje’); Doris (con acabado posterior en tanga); Cassandra (de malla transparente en negro y con manguitos); Mata Hari o el tradicional ‘nel’ (conjunto de dos piezas en color blanco transparente con bordados compuesto por ‘top’ y tanga).
Los ‘bra’ o sostenes conjugan también las filigranas caladas en sus copas con los pechos al descubierto o simplemente cubiertos con una transparencia. Pero son los tangas (las colecciones masculinas o ‘pouch’ cuentan con numerosos diseños) y bikinis las prendas de mayor éxito.
EL ARCOIRIS DEL SEXO. La liga sigue siendo uno de los más potentes afrodisíacos – gracias a la imagen que de aquellos ‘locos años 20’ de cabaret y jazz, aún se preservan-. Por ello, los “suspender belt” (portaligas, liguero) se combinan en los tres colores sensuales por antonomasia: rojo, negro y blanco.
El “catsuit” o mallas transparentes funcionan bien como preámbulo y las célebres boas rojas son el perfecto ingrediente para provocar.
ACABE CON EL ABURRIMIENTO. A pesar de que sigue siendo el tema tabú por excelencia, todos — más tarde que nunca— lo practican. La jornada de los enamorados cobra especial importancia, ya que gozar depende también del otro y los obsequios en torno al erotismo despiertan pasión, lascivia y anulan el aburrimiento. |