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| Foto: Notimex
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Siete encapuchados incendiaron con bombas molotov el palacio municipal de Miahuatlán, Oaxaca, el sábado pasado.
El fuego consumió el mobiliario, equipo de cómputo y papelería, informó la Unidad Estatal de Protección Civil del estado.
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) ya investiga las causas y a los responsables del ataque, en el que también quedaron convertidas en cenizas las oficinas de Obras Públicas municipales.
De acuerdo con la Averiguación Previa 202/2006, los hechos fueron provocados de “manera dolosa”, pues las ventanas de las oficinas fueron rotas y al parecer fue violada la chapa de la puerta de entrada.
Testigos relataron que siete jóvenes encapuchados pasaron por el inmueble y lanzaron piedras a los ventanales y después bombas molotov, lo que originó el fuego.
Al inmueble en el referido municipio, a 100 kilómetros de la capital oaxaqueña, se presentaron agentes del Ministerio Público, peritos en fotografía, planimetría, química, dactiloscopía y otras especialidades, así como elementos de la Policía Ministerial, quienes iniciaron las primeras diligencias.
El palacio municipal de Miahuatlán estuvo tomado por simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y fue unas de las regiones que más apoyaron a esa asamblea durante el conflicto que este domingo cumple 195 días de haber comenzado.
Por su parte, Gustavo Adolfo López, integrante de seguridad de la APPO, aseguró en un comunicado que su organización no tuvo injerencia en el atentado, porque se retiraron de ese lugar desde el jueves pasado.
El fuego, que inició alrededor de las 21:00 horas, fue sofocado por personal del municipio, vecinos y elementos del Ejército Mexicano.
Trabajar por la reconciliación, pide la Iglesia católica
Atres días de que la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) entregó sus últimos bastiones en la ciudad, la Iglesia católica local afirmó que “es necesario trabajar por la reconciliación para que juntos demos pasos efectivos hacia una reforma estructural del estado y logremos un pacto social”.
En un comunicado, firmado por el arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, y leído por el obispo auxiliar Óscar A. Campos Contreras, la jerarquía católica ponderó que con ese nuevo pacto social se puede construir un futuro diferente, en el cual la convivencia social se exprese en relaciones de solidaridad, respeto, justicia, honestidad y democracia.
Asimismo, pidió a las partes en conflicto, la APPO y el gobierno estatal, evitar lo que lleve a la confrontación, como la persecución, la represión, el amedrentamiento, la arbitrariedad, la venganza, el rechazo xenofóbico y la lucha de clases para caminar hacia la reconciliación social.
En el documento, se señaló que Chávez Botello instruyó a la Comisión Diocesana de Justicia y Paz haga el seguimiento de casos concretos y documentados de detenciones arbitrarias y de aquellas personas privadas de su libertad ilegalmente.
Además, estableció que para construir las condiciones sociales de una vida digna en Oaxaca es necesaria una Reforma Estructural, en la que participen todos los sectores de la sociedad, de manera “incluyente, y propositiva”, para que los anhelos de democracia y justicia tengan sustento desde los diferentes grupos sociales.
“Solo queremos recordarles que cualquier propuesta deberá estar por encima de sus intereses particulares. Es necesario avanzar juntos en el desarrollo integral que nos llevará a una sociedad reconciliada y, en consecuencia, más justa y más solidaria”, expuso.
Dentro del mensaje, se refirió al recién cambio de poderes en el país y exhortó a la sociedad para que al inicio del nuevo gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa colabore mediante la aportación de lo mejor de cada uno.
“El país es de todos, por eso mismo todos estamos obligados a contribuir al bien de México de distinta manera, de acuerdo a nuestras capacidades, eso significa dar lo que pedimos: Honestidad, justicia, transparencia, respeto y responsabilidad”, puntualizó. (Notimex en Oaxaca) |