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En realidad ya no es noticia que México esté entre los países con más alto grado de piratería y falsificación.
Sin embargo, no deja de ser relevante que a nivel internacional México siga siendo incluido en el ranking de las naciones en las que menos respeto se tiene a la propiedad intelectual.
De acuerdo con el último informe que difundió la Cámara de Comercio Internacional, a través de su iniciativa mundial BASCAP (Acción Empresarial para Detener la Falsificación y la Piratería), en cooperación con la Cass Business School de Londres, México está en el lugar 16 de la lista de los países que peor combaten la piratería y la falsificación.
El informe llevó a cabo un estudio entre 48 empresas que operan globalmente. Los resultados arrojan muestras de países y de sus esfuerzos para combatir el robo de la propiedad intelectual.
México está entre los peores de una larga lista.
El tema de la piratería es sin duda polémico.
Puede sonar superfluo, incluso, hablar de piratería, que en sentido estricto afecta a las grandes empresas, cuando en México más de la mitad de la población vive en condiciones de pobreza.
Sin embargo, el tema de la piratería y la falsificación no afecta sólo los intereses de los consorcios empresariales.
Afecta a la economía en su conjunto.
De hecho la piratería y la falsificación redundan en un círculo vicioso que termina por afectar a la población en general.
El robo de la propiedad intelectual y la falsificación —aunque de entrada parece que beneficia a los pobres porque les permite acceder a productos que no pueden consumir por sus reducidos ingresos salariales— se traduce en cuantiosas pérdidas para las empresas, en menores ofertas de empleo y menores ingresos por concepto de recaudación fiscal.
O sea, afecta a todos los integrantes de la economía porque las pérdidas de las empresas generan más desempleo y el gobierno deja de recaudar más impuestos que podrían traducirse en más servicios a favor de los ciudadanos.
En cambio los recursos que generan la piratería y la falsificación redundan en el fortalecimiento de las mafias, que organizan y explotan la economía informal.
La economía ilegal fortalece económicamente a los mafiosos, que tienen a su servicio a millones de desempleados, desocupados o subempleados.
Y las mafias no sólo se reproducen como eslabones de una cadena comercial informal, sino que derivan, se alían y fortalecen con actividades ilícitas como el tráfico de drogas y armas.
Prefiero pagarle a un empresario pirata un menor costo por el servicio de televisión por cable que pagarle a Emilio Azcárraga Jean por el mismo servicio pero más caro, me dijo recientemente un amigo.
Tal vez él, como muchos otros mexicanos, creen que efectivamente se están ahorrando una buena cantidad de dinero, pero jamás, ni el servicio ni la calidad serán los mismos.
Además están pagando un tributo a un delincuente que roba una señal.
En general quienes defienden la piratería porque obtienen productos y servicios que nunca podrían tener por sus bajos ingresos, en realidad solapan actividades criminales.
Las terribles crisis económicas recurrentes que ha padecido nuestro país han acendrado el fenómeno de la economía informal e ilegal.
Sin duda pasará mucho tiempo antes de que comience a reducir el tamaño de la economía informal.
El informe de la Cámara Internacional de Comercio concluye que es necesario mejorar la legislación para acabar con la piratería.
Reunidos en Ginebra, Suiza, líderes empresariales globales afirman que es necesario mejorar las legislaciones nacionales para combatir la piratería y la falsificación.
El informe arrojó resultados sobre los países que mejor y peor combaten la piratería y la falsificación.
Las empresas colocaron a Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia como los países ejemplares. Asimismo se calificó positivamente a Japón, Canadá, Suiza, Holanda, Singapur y Australia.
China y Rusia fueron los países peor calificados, seguidos por India, Brasil, Indonesia, Vietnam, Taiwán, Paquistán, Turquía y Ucrania.
México está en el lugar 16 de esta lista.
ANECDOTARIO. Nissan, dirigida por Shoichi Miyatana, tiene problemas para trasladar sus autos a las distribuidoras en diferentes ciudades del país. Y es que la armadora japonesa contrató los servicios de los vehículos nodriza de Auto Convoy Mexicano (ACM), que encabeza José Antonio López Cruz, sin saber que esta empresa enfrenta severos problemas judiciales por su negativa de cubrir un adeudo de más de 35 millones de dólares con DaimlerChrysler Services, que preside en México Joseph ChamSrour, por lo que las autoridades han ordenado el aseguramiento de vehículos nodriza de ACM. Por lo pronto, más de 100 autos nuevos Nissan no han podido salir de Aguascalientes y el problema aumenta día con día. Los embargos contra ACM iniciaron desde el 30 de noviembre de 2004 y han sido paulatinos.
Correo electrónico: marcomares@prodigy.net.mx |