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El escritor Orhan Pamuk, Premio Nobel de Literatura 2006, abandonó su país, Turquía, en medio de amenazas y rumores de exilio. Pamuk partió rumbo a Estados Unidos el jueves 1º de febrero y “por un largo tiempo”, según anunció Fatih Altayli, director de Sabah, el diario de mayor circulación en Turquía.
El ambiente positivo que reinaba después de los funerales del periodista armenio Hrant Dink, se ha desvanecido últimamente, informó la prensa local.
El escritor declaró que tiene “algunos compromisos” de conferencias en la Universidad de Columbia, donde habitualmente enseña, aunque no precisó si volverá a su país.
EL PRECIO. Fettah Tamince, propietario de una cadena de hoteles, aseguró que “Pamuk constituye un factor que aumenta el valor de marca de este país (Turquía). Se reirán de nosotros si no conseguimos que se quede aquí”.
El columnista jefe del diario Sabah, Mehmet Barlas, opinó que Turquía pagaría un precio muy alto si se da la impresión de que un Premio Nobel tiene que temer aquí por su vida.
Además, según añadió Ahmet Hakan, de Hürriyet, la vida social de Estambul perdería sin Pamuk, porque en el futuro, el escritor “ya no vendría a pasar un rato con nosotros, mientras estamos sentados en un café de la ciudad”.
La agresión de fanáticos nacionalistas a Pamuk comenzó hacia 2005, cuando en entrevista con la revista Das Magazin (Suiza) el escritor drclaró que “un millón de armenios y 30 mil kurdos fueron asesinados y nadie aparte de mí se atreve a hablar de esto”.
Reconocer el genocidio armenio durante la Primera Guerra Mundial no sólo le valió amenazas de muerte que continúan hasta hoy sino también una acusación oficial por “ofender la identidad turca”, aunque finalmente no fue condenado por la justicia local.
AMENAZAS. En los últimos meses las amenazas contra el Nobel se multiplicaron, hasta el punto que la semana pasada trascendió que el escritor había cancelado por motivos de seguridad un viaje a Alemania, donde sería nombrado doctor honoris causa por la Universidad Libre de Berlín.
Sin embargo, en Turquía corren versiones contradictorias sobre las razones por las que Orhan Pamuk abandonó el país la semana pasada en dirección a Estados Unidos; aunque persiste la hipótesis de que las amenazas supuestamente recibidas por parte de círculos extremistas fueron determinantes.
El redactor jefe del periódico Sabah, Fatih Altayli, asegura que “no son un mero chisme” las informaciones sobre su partida de Estambul al extranjero, “quizás para siempre”. Altayli confirmó que el escritor “fue al banco para sacar 400 mil dólares de su cuenta” y se dijo también que la intención del autor de Estambul era abandonar Turquía “para no volver en mucho tiempo”.
CURSOS. Por el contrario, Mehmet Yilmaz, un prestigioso columnista del diario turco Hürriyet, escribió ayer que Pamuk no se ha escapado, sino que partió a Estados Unidos para enseñar en una de las más prestigiosas universidades de ese país.
Yilmaz estuvo de acuerdo, por un lado, en que “no habría nada más humano” que Pamuk tuviera miedo a sufrir la misma suerte que Hrant Dink, el escritor y periodista de origen armenio asesinado en Estambul el 19 de enero, ya que “en un país como el nuestro, nadie puede ser acusado de paranoia por semejante motivo”.
Pero rechazó relacionar la partida de Pamuk con ese argumento, puesto que considera que el escritor “ha firmado un contrato para tres años con la Universidad de Columbia (Estados Unidos), donde enseñará Teoría de la Literatura”, lo que significaría que se queda en ese país otro año y medio. |