
|
|
|
|
|
La II Cumbre de países del Caribe y Centroamérica concluyó ayer con la intención de los gobernantes de “transmitir instrucciones” para iniciar negociaciones para un Tratado de Libre Comercio entre ambas regiones, donde viven 47 millones de personas repartidas entre 21 países y la colonia británica de Monserrat.
Los dirigentes acordaron “transmitir instrucciones para iniciar las discusiones” de un TLC, tomando como base el que ya rige entre Costa Rica y la Comunidad del Caribe (Caricom), según la declaración conjunta del encuentro.
El mandatario de El Salvador, Elías Saca, aseguró que la cumbre concluyó con “un proyecto más grande que un tratado comercial. Es un marco de acuerdo de integración regional”, precisó.
Para el Sistema de Integración Centroamericana (Sica), las islas del Caribe aparecen como un “gran mercado” que, por su parte, se muestra reticente ante la inevitable invasión de exportaciones de una zona más desarrollada.
Por su parte, el canciller de Belice, Eamon Courtenay, dijo que la “unión” de Centroamérica y el Caribe impulsada en este encuentro “es necesaria e inevitable”.
Caótica organización. La Ciudad de Belice no ha podido con el peso de atender, sin colapsar, a los presidentes de Centroamérica y sus séquitos, así como a los primeros ministros y delegados de los países del Caribe.
Aunque todos se esmeran en resaltar el “esfuerzo” del modesto gobierno para organizar una reunión de esta envergadura y disculpan las carencias o se “adaptan al paisaje”, lo cierto es que la organización no fue profesional ni eficaz.
Cada delegación se encarga de imprimir y elaborar sus propios documentos con la asistencia de las oficinas del hotel y con cargo a sus habitaciones y no de la organización del cónclave.
Tampoco facilitaron los organizadores datos básicos del país sede que suelen proporcionar los medios en este tipo de eventos o la agenda de trabajo, además de información sobre los organismos negociadores.
El aparente secretismo con el que parecía desarrollarse el encuentro se convirtió en pura ineficacia, al no ser capaz la organización ni siquiera de identificar a los gobernantes sentados a la mesa de la II Cumbre Sica-Caricom.
La Comunidad del Caribe (Caricom) está integrada por Antigua y Barbuda, Barbados, Bahamas, Belice, Dominica, Granada, Guayana, Haití, Jamaica, Santa Lucía, Surinam, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, la colonia británica de Montserrat y Haití.
El Sistema de Integración Centroamericano (Sica) está compuesto por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, de nuevo Belice y, como país asociado, República Dominicana.
|