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Con el apoyo de la Embajada de Austria en México, el jueves pasado se presentó una puesta en escena que se acercaba al performance, al cabaret y a un extraño reality show mezclado con un poco de crítica y una que otra sátira del arte y la cultura.
Como Arnold Schwarzenegger en la película Terminator, ella prometió volver… Y así lo hizo. Doris Steinbichler vino a participar en el quinto Festival Internacional de Cabaret que se está llevando a cabo bajo la batuta de Las Reinas Chulas en el antro-bar y sala de eventos, espectáculos y otras monerías El Vicio (Madrid 13) espacio en pleno Coyoacán que todos recordamos y/o conocemos como El Hábito.
El Penacho Code es una parodia de un programa de concursos en el que la mismísima Doris conduce y sigue las reglas impuestas por otro par de austriacos (Asia Sumyk e Ian Grigg) que la hacen de jueces y que califican todo lo que el público va haciendo.
Se formaron cinco equipos quienes recibieron un kit para hacer una pieza artística in situ: palitos, silicón, pintura y brocha, así como un diúrex, un papel lustre y un montoncito de ligas de colores.
Tras una buena cantidad de preguntas y respuestas -y un segundo kit para hacer una pieza de arte sonoro- un equipo resulta ganador, pero por supuesto como son las reglas de la vida artística, estos jueces arbitrariamente eligen al artista del año (que qué casualidad, resulté ser yo) y le fabrican también in situ, una réplica del penacho de Moctezuma con ayuda del público y le entregan un reconocimiento –firmado- que asegura la veracidad de la presea.
Tal vez en eso radica el chiste de la pieza, en dilucidar las maneras en que el arte y los artistas se posicionan, y cómo los galeristas, los curadores, la prensa y la crítica ejercen un trabajo importante en la fabricación de estrellas.
¿Por qué el penacho es tan famoso? ¿En Austria luce más? Tal vez la oscura intención de Doris es hacernos pensar acerca de los patrimonios y los valores, en los mercados, precios, historias y otros vericuetos en los que se enfrascan las piezas – y los creadores-. ¿El penacho en México tiene el mismo valor que en Austria?
Yo lo dejé ahí tirado, no me lo quise traer a mi casa, estaba lleno de plumas y pegamento fresco, sólo espero que Doris y sus secuaces no hayan conseguido el original y yo ni siquiera me haya dado cuenta…
Si le interesa este show, consulte www.penachocode.com
performance001@
hotmail.com
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