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| Foto: EFE.
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A pesar de las prohibiciones internacionales contra el uso de tortura durante arrestos e interrogatorios de prisioneros sospechosos de terrorismo, el gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, indicó que los servicios de inteligencia del país que combaten a los extremistas, pueden usar métodos interrogatorios prohibidos bajo las leyes internacionales, ya que se actúa por seguridad, informó ayer el influyente periódico estadunidense The New York Times.
Según el rotativo, ese aval fue comunicado al Congreso estadunidense en “cartas recientes” que “arrojan luz sobre las reglas todavía secretas para los interrogatorios que lleva a cabo la Agencia Central de Inteligencia (CIA)”.
Las Convenciones de Ginebra sobre el tratamiento de los prisioneros de guerra prohíben “abusos de la dignidad personal”, pero una carta enviada el 5 de marzo por el Departamento de Justicia al Congreso “deja claro que la Administración (Bush) no ha trazado una línea clara sobre cuáles son los métodos interrogatorios que violan esa norma”.
El gobierno del presidente George W. Bush, según el diario, “se reserva el derecho de tomar decisiones caso por caso”. “El hecho de que una acción se emprenda para prevenir un ataque terrorista, más que con el propósito de humillación o abuso, sería relevante en la determinación de cuán abusiva sea esa acción”, escribió Brian Benczkowski, del Departamento de Justicia.
CRÍTICAS. Desde el comienzo de su “guerra global contra el terrorismo” en 2001, la administración Bush ha sido objeto de críticas por las detenciones sin defensa legal, el traslado clandestino de prisioneros de un país a otro, y los métodos interrogatorios que incluyen privación de sueño, insultos, amenazas, plantones, drogas y simulacros de asfixia con agua.
En julio del 2007, el mandatario estadunidense ordenó restringir el uso de métodos interrogatorios, pero esa normas no se han hecho públicas. Según dijo al The New York Times una fuente del Congreso, la orden de Bush prohíbe, por ejemplo, que se fuerce a una persona a actos sexuales, o amenazarla con mutilación sexual.
“Sin embargo, la orden no indica qué técnicas aún están permitidas”, agregó.
INDIFERENCIA. El verano pasado Bush emitió una orden ejecutiva en la que aseguraba que la CIA respetaría las leyes internacionales sobre el tratamiento a sus presos, aunque cartas del departamento de Justicia de la administración Bush, hechas públicas esta semana, muestran que no fue del todo así, ya que técnicas como la tortura podrían practicarse en algunos de los interrogatorios, sobre todo en los que tengan que ver con la lucha contra el terrorismo. Fue un senador demócrata el que hizo públicas las misivas en las que funcionarios de dicho departamento justifican prácticas ilegales, según la Convención Internacional de Ginebra.
Preparan demandas contra presidente
Por lo menos 12 gobernadores de Estados Unidos preparan demandas contra la administración del presidente George W. Bush por impedirles aplicar sus propias leyes ambientales, aún cuando la Suprema Corte de Justicia determina que los estados tienen ese derecho.
La advertencia, expresada en una carta conjunta dirigida a Bush, indica que “nos sentimos frustrados de que su administración haya elegido no apoyar nuestros esfuerzos para alcanzar progresos reales en controlar las emisiones que provocan el cambio climático”.
Agregaron que “los estados debemos tomar estas acciones porque el gobierno federal no ha respondido adecuadamente a esa amenaza urgente”.
La carta fue firmada por los gobernadores de California, Arizona, Conecticut, Maryland, Masachusets, Nueva Jersey, Nueva York, Nuevo México, Oregon, Pensylvania, Vermont y Washington.
En una carta separada, los mismos gobernadores informaron a los presidentes del Congreso y sus facciones que la administración Bush “ha tomado decisiones unilaterales que se traducen en un asalto directo a la autoridad del Congreso y de los estados”.
Hace mofa de los presidenciables durante una cena en la Casa Blanca
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se mofó la noche del sábado de los aspirantes a la Casa Blanca al expresar con sorpresa que ninguno de ellos estuviera en la audiencia para la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la presidencia de EU, en la que además de mostrar su buen humor, tuvo tiempo para dirigir como maestro de orquesta a la banda de música de los marines.
“El senador (John) McCain no está aquí”, dijo en referencia al candidato presidencial republicano, Bush, quien fue ayer, por octava y última vez, el invitado de honor de la cena anual.
“Probablemente quiere distanciarse un poco de mí. No es el único, Jenna también se está mudando”, señaló en alusión a su hija, que se casa el mes próximo.
El inquilino de la Casa Blanca también sacó a colación los problemas que afectan a los “presidenciables” demócratas, al señalar que Hillary Clinton no había podido entrar porque había “fuego de francotiradores”, y que Barack Obama no había asistido al evento porque estaba “en la iglesia”.
DEMÓCRATAS. En el caso de Hillary, se burló de la controversial gira en torno al distorsionado relato de su viaje a Bosnia en 1996, durante el que, según dijo, había aterrizado en medio del fuego de francotiradores. Las imágenes de archivo revelaron que su llegada fue en absoluta normalidad.
Obama, por su parte, se ha visto en serios aprietos por la incendiaria retórica de su ex reverendo, Jeremiah Wright. Bush también aludió a la actual campaña electoral al pedir a los congregados que lo disculparan si estaba un poco somnoliento.
El motivo, explicó, es que había sonado el “teléfono rojo” a las tres de la mañana, tema central de uno de los anuncios más comentados de la campaña de Hillary, en el que la senadora asegura estar mejor preparada que su rival para responder a una llamada de emergencia en plena madrugada.
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