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| Pesar. El presidente Felipe Calderón envió condolencias a las familias de las víctimas de los atentados en Morelia. Foto: Alonso Gallegos
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En la que calificó como “hora crítica” por la que atraviesa la nación, el presidente Felipe Calderón demandó unidad a todos los mexicanos, “sin excepción ni cortapisa”.
“Sin importar creencias, sin importar posiciones ideológicas, tenemos que unirnos en el repudio completo a estos cobardes atentados”, dijo el Mandatario federal en alusión al atentado perpetrado en el zócalo de Morelia, en su natal Michoacán.
Durante la ceremonia del 198 aniversario del Inicio de la Independencia, el Mandatario federal pronunció un enérgico discurso de condena y señaló como “actos execrables” cometidos por “cobardes”, “asesinos sin escrúpulos”, “enemigos de México” y “verdaderos traidores”, que “siembran el miedo con tal de proteger sus miserables intereses”.
Al pie de la Columna a la Independencia, el presidente Calderón condenó el atentado en Morelia y subrayó: “Se puede discrepar pero no deliberadamente dividir y enconar... Se puede opinar distinto en la libertad que nos han heredado nuestros próceres, en el marco de libertad que el propio Estado garantiza, pero no se puede atentar contra el Estado mismo”.
Acompañado por su esposa Margarita Zavala y su gabinete legal, con excepción del procurador general de la República, Eduardo Medina-Mora (de quien se dijo está fuera del país), el Mandatario condenó el atentado en Morelia que causó la muerte de ocho personas y más de 100 heridos.
El Mandatario afirmó en dos ocasiones que “se equivocan” quienes pretenden que el miedo haga presa de nuestra sociedad y nos inmovilice. Se refirió a las instituciones como entidades sólidas “porque han sido construidas con el sacrificio de grandes héroes y por eso no podrán ser vulneradas”.
Y advirtió: “Quienes creen que con actos cobardes en los que se lastima la vida y la integridad de personas inocentes verán un Estado debilitado, en su acción criminal encontrarán un motivo sobrado para el fortalecimiento del Estado y la unidad de los mexicanos”.
Calderón Hinojosa dijo que “contra los enemigos de México se aplicará todo el rigor de la ley y toda la fuerza del Estado”, por lo que convocó a todos los mexicanos a estar unidos y enfrentar los desafíos con firmeza.
“En nombre de la República demando a todos los mexicanos sin excepción en esta hora crítica, a la unidad que todos necesitamos, aún hay quienes quisieran ver debilitada a la nación, hoy los mexicanos les decimos que nuestra patria es más grande y más fuerte y que por eso nunca nos verán divididos, nuestra resolución para enfrentar los desafíos es firme e inquebrantable”.
Previo al inicio del Desfile Militar y luego de colocar la ofrenda floral a los héroes de la gesta de 1810 al pie de la Columna a la Independencia, el Mandatario señaló: “En este día que es de fiesta nacional hay, sin embargo, cobardes escondidos en la multitud de los festejos patrios que han convertido el gozo en tristeza y la alegría de las familias mexicanas en luto”.
Tras enviar sus condolencias a las familias de las víctimas y desear pronta recuperación a los lesionados, Calderón se refirió a los responsables del atentado como “traidores que no tienen respeto por la patria”.
Fueron más de 15 veces las que el Mandatario aludió a la unidad en la que, dijo, deben participar todos los mexicanos “sin importar creencias, posiciones ideológicas, tenemos que unirnos en el repudio a estos hechos”.
Aludió a Melchor Ocampo para subrayar la unidad que requiere el país: “La patria, la patria exige la unidad nacional, unidad que supone un repudio unánime y sin matices a tan repudiables hechos, unidad que implica dejar ya, a un lado acciones o intereses que buscan dividir a los mexicanos, unidad que supone apoyar la tarea del Estado para hacer frente a los criminales”.
El presidente Calderón terminó: “Cuando se pretende sembrar el miedo o el desaliento para satisfacer las ambiciones, quien pierde no es una persona o un grupo, sino todos los mexicanos”.
Tenso festejo y reunión urgente del gabinete de seguridad
Aun cuando el ambiente era propicio para la festividad, algo en el aire lo tornó tenso: el ir y venir de los jefes de ayudantes del Presidente de la República, de los secretarios de Marina y del de la Defensa. No estaban quietos.
A los laterales del Patio Central, donde tenía lugar la verbena organizada para celebrar el 198 aniversario de la Independencia, se juntaban grupos de militares y hablaban casi en susurros, manoteaban, gesticulaban y se llevaban las manos a la cabeza. Sus facciones, de suyo duras, se acentuaron.
Poco después el rumor era confirmado: un atentado en Morelia que costó la vida a tres personas y dejó 20 heridos (de acuerdo con la información que se tenía a la medianoche) era el motivo por el cual el presidente Felipe Calderón demoró en bajar a departir con los convidados a Palacio Nacional.
El hecho obligó al Mandatario a convocar de urgencia al gabinete de seguridad para analizar la situación. Terminada la reunión, los funcionarios se integraron a las mesas en las que les esperaban secretarios de Estado, embajadores, agregados militares, miembros de la farándula, para disfrutar de los esquites, algodones, buñuelos, nieves, tequilas y otras tantas botanas típicas y bebidas de la ocasión. Sin embargo, los rostros eran adustos, las caras largas.
Irónicamente, la música con que era amenizado el encuentro dejaba oír todo el repertorio de canciones dedicadas a la entidad natal del presidente Calderón. En particular aquella de “¡Ay! Pero qué lindo,
qué lindo es Michoacán!”
Ni la novedad del reloj digital que fue colocado en la Plaza de la Constitución para llevar el conteo de la fecha para conmemorar el bicentenario de la Independencia tuvo efecto entre los invitados.
Hasta el propio director del Cisen, Guillermo Valdés, carecía de certezas en la información: “Es seria la cuestión de la inseguridad en el país”, dijo, y en relación con los hechos señaló: “No hay certeza de nada”.
Apenas 25 minutos departió el Presidente de la República con los convidados al Patio Central la noche del 15 de septiembre. Todos querían hacerse la foto con él. A diferencia del momento en que dio el Grito desde el Balcón Central de Palacio Nacional para conmemorar el 198 aniversario de la Independencia, el Mandatario bajó con el cabestrillo puesto.
Al Mandatario, ayer, los médicos del Estado Mayor le adaptaron un cabestrillo a fin de que le inmovilizara el brazo del codo a la parte superior del hombro, no así el resto del antebrazo y la muñeca izquierda, en donde apoyó la bandera nacional cuyo mástil fue de aluminio.
La Bandera tenía menos costuras a fin de hacerla más ligera y con ello el mandatario pudiera ondearla.
A la una de la mañana, la Presidencia de la República confirmó, vía un comunicado, el atentado en Morelia en el cual se calificó de cobardes y reprobables los hechos.
Ayer, desde uno de los balcones de Palacio Nacional, el hermano del presidente, Juan Luis Calderón, que atestiguaba el Desfile Militar relató que el Mandatario: “Está consternado y preocupado” por lo que pasó.
Durante la noche del grito, el mandatario lanzó las arengas tradicionales: “Mexicanos!: ¡Vivan los héroes que nos dieron patria! ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva Allende! ¡Viva Aldama y Matamoros! ¡Viva nuestra Independencia nacional! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!”
Por la mañana, al pie de la Columna a la Independencia, el presidente Calderón —acompañado de su gabinete legal—, rompió el protocolo y tomó la palabra para manifestar su repudio a los atentados en su tierra natal. |