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ESTIMADOS LECTORES:
En esta entrega episódica del texto Explicación a la crisis financiera que nos azota, del académico español Leopoldo Abadía, han reconfirmado ustedes la trágica historia del mentiroso que para sostener su embuste debe cometer muchos más hasta que se embrolla en su propia red.
La actual crisis financiera mundial es un indudable ramillete de embustes de millones de millones de pesos mexicanos que quizá nunca nadie pueda descifrar en cualesquiera de las monedas involucradas.
Ayer le conté cómo hasta las calificadoras internacionales –en realidad estadunidenses– se fueron complicando con la invención de una serie de conceptos para encubrir la gravedad de las hipotecas subprime –malas– empaquetadas con hipotecas prime –buenas– en lo que fue denominado como MBSs –Mortgage Backed Securities, o sea, Obligaciones Garantizadas por Hipotecas– para venderlas a quienes querían ampliar el negocio… y el engaño.
“h. Problema –continúa el texto–. ¿Cómo vender MBSs a estos últimos gestores sin que se note mucho que están incurriendo en riesgos excesivos?
“i. 6º Comentario: La cosa se complica y, por supuesto, los de la caja de ahorros de San Quirico siguen haciendo declaraciones en Expansión, felices y contentos, hablando de la buena marcha de la economía y de la obra social que están haciendo.
“j. Algunos bancos de inversión lograron, de las agencias calificadoras, una recalificación (un re-rating, palabra que no existe pero que sirve para entendernos).
“k. El re-rating es un invento para subir el rating de los MBSs malos, que consiste en:
“i. Estructurarlos en tramos a los que les llaman tranches (del inglés trench, zanja), ordenando de mayor a menor la probabilidad de un no pago y con el compromiso de priorizar el pago a los menos malos. Es decir:
“1. Yo compro un paquete de MBSs en el que me dicen que los tres primeros son relativamente buenos; los tres segundos, muy regulares, y los tres terceros, francamente malos. Esto quiere decir que he estructurado el paquete de MBSs en tres tranches (zanjas): el relativamente bueno, el muy regular y el muy malo.
“2. Me comprometo a que si no paga nadie del tranche muy malo (o como dicen estos señores, si en el tramo malo incurro en default), pero cobro algo del tranche muy regular y bastante del relativamente bueno, todo irá a pagar las hipotecas del tranche relativamente bueno, con lo que, automáticamente, este tranche podrá ser calificado de AAA.
“3. (7º Comentario: En los “Comentarios de coyuntura económica del IESE” (institución española), de enero 2008, de los que he sacado la mayor parte de lo que les estoy diciendo, le llaman a esto ‘magia financiera’).
“ii. Para acabar de embrollar a los de San Quirico, estos MBSs ordenados en tranches fueron rebautizados como CDOs (Collateralized Debt Obligations, Obligaciones de Deuda Colateralizada), como se les podía haber dado otro nombre exótico.
“iii. No contentos con lo anterior, los magos financieros crearon otro producto importante: los CDSs (Credit Default Swaps). En este caso, el adquirente de CDOs, asumía un riesgo de no pago por los que compraba, cobrando más intereses. O sea, compraba el CDO y decía: ‘si falla, pierdo el dinero. Si no falla, cobro más intereses’.
“iv. Siguiendo con los inventos, se creó otro instrumento, el Synthetic CDO, que no he conseguido entender, pero que daba una rentabilidad sorprendentemente elevada.
“v. Más aún: los que compraban los Synthetic CDOs podían comprarlos mediante créditos bancarios muy baratos. El diferencial entre estos intereses muy baratos y los altos rendimientos del Synthetic hacía extraordinariamente rentable la operación.
“13. Al llegar aquí y confiando en que no se hayan perdido demasiado, quiero recordar una cosa que es posible que se les haya olvidado, dada la complejidad de las operaciones descritas: que todo está basado en que los ninjas pagarán sus hipotecas y que el mercado inmobiliario norteamericano seguirá subiendo.
“14. PERO…:
“a. A principios de 2007, los precios de las viviendas estadunidenses se desplomaron.
“b. Muchos de los ninjas se dieron cuenta de que estaban pagando por su casa más de lo que ahora valía y decidieron (o no pudieron) seguir pagando sus hipotecas.
“c. Automáticamente, nadie quiso comprar MBSs, CDOs, CDSs, Synthetic CDOs y los que ya los tenían no pudieron venderlos.
“d. Todo el montaje se fue hundiendo y un día, el director de la oficina de San Quirico llamó a un vecino para decirle que.., bueno, que aquel dinero se había esfumado, o en el mejor de los casos, había perdido un 60 por ciento de su valor…
“e. 8º Comentario: Vete ahora a explicar al vecino de San Quirico lo de los ninjas, el Banco de Illinois y el Chicago Trust Corporation. No se le puede explicar por varias razones: la más importante, porque nadie sabe dónde está ese dinero. Y al decir nadie, quiero decir NADIE…
“f. Pero las cosas van más allá, porque nadie –ni ellos– sabe la porquería que tienen los bancos en los paquetes de hipotecas que compraron, y como nadie lo sabe, los bancos empiezan a no fiarse unos de otros…”.
Y uno se pregunta dónde estaba Alan Greenspan, el gran brujo financiero de la última década que desde el Sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos sentó las bases financieras que dominaron al mundo durante el lapso en que surgió el frankenstein de las subprime. Y dónde todos los demás genios del capitalismo hasta la cúspide del poder estadunidense comandado por el pequeño Bush…
Están aterrorizados porque lo peor de todo esto es que, como verán ustedes mañana, en la última entrega de esta serie, ni ellos mismos entienden todavía de qué estuvo hecho el nudo gordiano que hoy ata a la desconfianza mundial.
(Continuará)
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