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El premio Nobel de Literatura 2005, el escritor británico Harold Pinter falleció en la Nochebuena víctima de cáncer de hígado a los 78 años de edad. Fue la figura más prominente en el teatro inglés de la segunda mitad del siglo XX, según lo consideró la Academia Sueca al otorgarle el galardón.
“Era fantástico y fue un privilegio vivir con él durante 33 años. Nunca será olvidado”, declaró su viuda y escritora, Antonia Fraser, al diario The Guardian, después de anunciar ayer la muerte de Pinter.
Perteneciente a la generación de los “Jóvenes airados” británicos, el autor escribió las famosas piezas teatrales The Caretaker (El portero), The Birthday Party (La Fiesta de Cumpleaños) y The Dumb Waiter (El mesero estúpido).
Tras publicar en 1957 su primera obra, La habitación, Pinter inició una carrera en la que escribió 29 piezas teatrales, más de 20 guiones de cine (entre ellos para el realizador estadunidense Joseph Losey), infinidad de trabajos radiofónicos y televisivos, poesía, ensayos, una novela y relatos cortos de ficción.
“Fue una figura única del teatro británico. Dominó el mundo del teatro desde la década de los 50 (del siglo XX)”, apuntó por su parte Alan Yentob, director creativo de la BBC.
El escritor ganó numerosos galardones, como la Legión de Honor de Francia, pero destacó por encima de todos el Premio Nobel de Literatura conseguido en 2005.
“Pinter restauró el teatro a sus elementos básicos: un espacio cerrado y un diálogo imprevisible, donde la gente está a merced de los otros y la pretensión se desmorona”, decía en 2005 la Academia Sueca, en referencia al Nobel que Pinter decía no esperar y que conmovía a su vez.
Poco amigo de los eruditos tendentes al exceso interpretativo de sus obras, Harold Pinter dejó dicho que su vida literaria no fue más que “una vida de placer, desafío y entusiasmo”.
Su peculiar estilo, lleno de silencios en dramas marcados por un lenguaje ambiguo y cómico por momentos, pero que genera un ambiente de amenaza y alienación, se acuñó como “pinteresco”, adjetivo admitido por el Diccionario de Inglés de la Universidad de Oxford.
CONCIENCIA POLÍTICA. “Una de las más nauseabundas imágenes del 2002, es aquella de nuestro Primer Ministro (Tony Blair) arrodillándose en la iglesia en Navidad, rezando por la paz del mundo mientras, simultáneamente, prepara la ayuda en el asesinato de miles de iraquíes, totalmente inocentes”, refirió Harold Pinter, en 2003 en uno de sus escritos. El compromiso político del dramaturgo con la izquierda y su severa críticas contra la guerra de EU y Reino Unido contra Irak, hizo que en su discurso de agradecimiento por el Nobel, arremetería fuertemente contra George Bush y Blair.
“La invasión de Irak ha sido un acto de bandidos, un evidente acto de terrorismo de estado, demostrando un desprecio absoluto por el concepto de leyes internacionales (...) ¿Cuánta gente tienes que matar antes de ser considerado un asesino de masas y un criminal de guerra? ¿Cien mil? Más que suficiente, habría pensado yo. Por eso es justo que Bush y Blair sean procesados por el Tribunal Penal Internacional”, dijo. |