
|
| Variedad. En nuestro país el 92 por ciento de la producción de maíz es de tipo blanco. Foto: Archivo
|
|
|
México alcanzó de 1994 a 2008 un crecimiento en la producción de maíz de 2.6 por ciento, lo que permitió obtener 24.8 millones de toneladas de ese grano en 2008 y reducir las importaciones principalmente de Estados Unidos.
Asimismo, las importaciones mensuales se han reducido durante el primer trimestre de 2009 en comparación con años anteriores, y se espera que al cierre se alcance una producción de 26 millones de toneladas de maíz.
El subsecretario de Agricultura de la Sagarpa, Francisco López Tostado, abundó que de 2006 a 2008 las importaciones del grano se redujeron 1.5 millones de toneladas.
De esta forma la cifra descendió de 10.7 millones a 9.2 millones de toneladas, además de que 93 por ciento de las compras al exterior correspondieron al maíz amarillo destinado a la industria pecuaria y almidonera principalmente.
El funcionario de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) destacó que si bien la superficie sembrada de maíz se ha reducido, también se ha mantenido la tasa anual de crecimiento debido al incremento en los rendimientos por hectárea.
En este caso, agregó, actualmente se habla de una superficie de unos ocho millones 069 mil hectáreas en las que se ha sembrado al cierre de 2008 y 2009, y la producción ha tenido una tasa de crecimiento media anual de 1994 a 2008, de 2.6 por ciento.
Lo anterior ha permitido que en el país, de 2005 en adelante se levante la producción a unas 24.8 millones de toneladas y tener una meta programada para este año de 26 millones de toneladas, indicó.
El funcionario federal sostuvo que hay una mayor producción y una menor superficie, por lo que "obviamente el diferencial está en los rendimientos.
"El rendimiento ha estado avanzando y pasó de 2.2 a 3.3 toneladas por hectárea", precisó, al agregar que la mayor parte de la producción de maíz se da en el ciclo actual, que es primavera-verano.
La mayor superficie de siembra es de temporal, con 82 por ciento contra 18 por ciento de riego, sin embargo 43 por ciento del volumen de producción se presenta en el régimen de riego.
En México 92 por ciento de la producción de maíz es de tipo blanco, lo que permite cubrir las demandas de consumo humano nacional, en tanto que 7 por ciento corresponde a amarillo y 1 por ciento a otras especies.
López Tostado aseveró que se está registrando una mayor producción de este grano y aunque el consumo también crece, en contraparte se reducen las importaciones, principalmente del amarillo.
Indicó que se ha tenido un comportamiento menor al de años anteriores en importaciones, lo que tiente muchas explicaciones como precio, capacidad del poder adquisitivo y consumo; en 2008 también se registró una reducción.
Lo anterior contrasta con la preocupación que se tenía de que con la apertura total del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se iba a inundar el país con importaciones, "lo que no se dio", aclaró.
Francisco López aseguró que sucedió todo lo contrario, "pero nuestra política no es ver eso, sino el crecimiento de la producción nacional e importar cada vez menos maíz".
El funcionario de la Sagarpa indicó que en 2008 el valor estimado de la producción de maíz fue superior a los 60 mil millones de pesos y México se ubica en el cuarto lugar como productor del grano a nivel mundial.
Refirió que la producción del ciclo primavera-verano se concentra en los meses de noviembre, diciembre y enero, mientras que la mayor cosecha del ciclo otoño-invierno ocurre en mayo y junio, en tanto que el consumo nacional es constante a lo largo del año con un promedio mensual de 2.5 millones de toneladas.
En 2008, recordó, la producción de maíz fue de 24.8 millones de toneladas y los principales estados productores fueron Sinaloa, Jalisco y México; sin embargo, en el ciclo otoño-invierno la producción se concentra en Sinaloa, con 75 por ciento del total.
De esta forma el consumo nacional aparente de maíz en 2008 fue de 34 millones de toneladas, por lo que la producción nacional logró cubrir 73 por ciento.
Aclaró que México es centro de origen y diversidad del maíz, pues diversos estudios señalan que en él existen más de 50 especies, aunque hasta el momento se desconoce el número exacto de ellas.
Por otra parte, el funcionario de la Sagarpa aseveró que la dependencia tiene un programa para la protección de los maíces criollos mexicanos.
Explicó que se trabaja con las redes de recursos filogenéticos para identificar y resguardar, tanto in situ como ex situ, todo el material genético pero con un enfoque muy importante de la gramínea.
Además se identifican las mejores variedades de maíces criollos en el Altiplano y se buscan nichos de mercado diferentes a través de la diferenciación de los maíces, como los azules, rojos y morados, entre otros.
Asimismo, se trabaja con los productores porque el valor de la variedad del maíz criollo en términos genéricos se conserve "y se le está dando el apoyo a esos productores para que se queden con ese maíz, pero bajo un esquema de valor agregado".
Agregó que de igual forma se hacen colectas y hay dos proyectos que se están trabajando: el de los recursos de las redes fitogenéticas que se tiene en la Sagarpa, y el que hace la
Universidad, en donde hay una coordinación de trabajos.
"Por ese lado estamos buscando la conservación de nuestro material genético del maíz y no sólo pensando en la producción, sino también en asegurar el capital del valor de nuestro maíz", dijo el subsecretario de Agricultura.
Al respecto la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAMM) destacó que el del país es el grano más importante del mundo, por su versatilidad como materia prima en diversas cadenas productivas tradicionales y en la generación de nuevos productos.
En ese contexto, aseguró que México es el principal productor mundial de maíz blanco y los mayores volúmenes que se importan son de maíz amarillo para el sector pecuario y la industria almidonera con unas 11.5 millones de toneladas.
El futuro del maíz y de sus productores está lleno de posibilidades y oportunidades, por lo que diferenciar el maíz y su base genética, tan diversa en México, es una de las alternativas para recuperar la competitividad y aprovechar los mercados y estas nuevas oportunidades, sostuvo.
Para ello, dijo que es imprescindible el uso de la técnica, tecnología, la organización económica de productores y la integración de las cadenas productivas.
En ese sentido, afirmó que ante la creciente demanda de alimentos y el desarrollo de nuevos productos a nivel mundial, la tecnología ha emprendido un desarrollo vertiginoso para atender estos retos de la humanidad.
|