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ANANOS Y PRIENANOS
Diputados del PAN y del PRI
jugaban en la misma cancha.
La pelota era grandota y bonita, color rosa.
Nada más que el gol no caía.
El público empezó a silbar,
con recuerdos al árbitro,
un señor gordo, tan gordo
que las jugadas las seguía de lejos.
Claro, desde el palco el promotor,
un señor chaparrito, peloncito y de lentes,
le mandaba la señal por radio:
“Haz esto, silba esto, diles que digan no.
O que tal vez, o que lo discutan después.
El público, fastidiado, se fue.
El estadio se quedó desierto.
En la cancha, sólo ellos: Pananos y Prienanos.
La misma Parca no supo qué hacer:
No voy a poder con todos.
MÉXICO, todo MÉXICO tampoco.
La solución tendrá que ser:
Leña verde para todos.
JUANITO Y BRUGADA
Juanito y Brugada se fueron
tomaditos de la mano.
Aquí los apadrinó AMLO.
Un destino unido te alcanzó,
Para ti, Juanito, todo cambió
al ver que tu padrino y ella
muy vivillos, eso sí,
te mandaban girar y girar
al son que tocaran ellos:
Jugaban contigo al trompo.
Hoy vemos que te cansaste,
tanto giro te mareó.
Mejor los dejaste a los dos:
Que bailen ellos, no yo.
Ahora el son que bailo
será sólo en donde diga yo,
mientras no me lleve la Parca.
La letra buena es que
el delegado soy yo.
FELIPE Y CARSTENS
Pues sí, FELIPE, llegaste.
Tu fórmula mágica fue.
“HAIGA SIDO COMO HAIGA SIDO”.
Ahora quieres gobernar,
con mano dura, sin remilgos.
¿Será que un paquete económico,
tan gordo como tu amigo,
les podrá servir a los dos
para reinar sentados en él?
La Parca los llevará,
el 2012 se acerca.
El pueblo, con mucho gusto,
cargará sus ataúdes.
No importa que esté jodido.
Señores: su RIP ya está esculpido.
car.atalaya@hotmail.com |