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Los estadunidenses veneran la posesión de armas. Poseer armas de fuego es un derecho protegido por la segunda enmienda constitucional, y se calcula que en el país hay entre 200 y 250 millones de armas en poder de ciudadanos particulares. Muchos explican esta anomalía, que convierte al país con más armas por habitante del mundo, al miedo que siente como nación a la presencia cercana del enemigo, fenómeno que arrastrarían desde la llegada de los primeros colonos, que debían dormir armados para protegerse de los ataques de los indios. En tiempos de crisis, el miedo se acrecienta y ello explica que en 2009 ya se ha recaudado un 42 por ciento más de impuestos por venta de armas que en todo 2008. |