
|
| Kimberley Munley hirió al mayor Hasan.
|
|
|
El presidente de EU, Barack Obama, quien participará en los funerales por la muerte a tiros el jueves de 13 soldados a manos del mayor Nidal Malik Hasan, pidió que no se saquen “conclusiones precipitadas” tras conocerse ayer que sus padres, ya muertos, eran palestinos, y que soldados que presenciaron la matanza oyeron a Hasan gritar “¡Allahu Akbar!” (“Alá es grande”).
Organizaciones islámicas de EU condenaron el ataque y dijeron haber recibido amenazas anónimas cuando se supo que su autor era musulmán.
“Ninguna ideología religiosa o política podría justificar o excusar nunca una violencia arbitraria e indiscriminada como ésta”, señaló el Consejo de Relaciones Islámicas Estadunidenses.
Por su parte, las autoridades inspeccionaban ayer las pertenencias y la vida del mayor Hasan, un psiquiatra de carácter solitario, en busca de las razones que le llevaron a disparar contra sus compañeros en la base de Fort Hood (Texas).
En coma, pero estable. Mientras tanto, Hasan, de 39 años, permanece en coma, aunque en condición estable, tras ser alcanzado por los disparos de una policía civil, la sargento Kimberly Munley.
La causa más probable que se maneja sobre lo que le pasó por la mente fue su pavor a ser enviado al frente de guerra. Hasan acababa de recibir órdenes para ser trasladado a Afganistán, la primera vez que iría a la guerra, informó el coronel Steve Braverman.
“Le mortificaba la idea de ser enviado”, informó al diario The New York Times su primo Nader Hasan, quien añadió que “la gente le contaba a diario los horrores que vieron” en combate.
Una heroína. La matanza podría haber sido aún mayor de no ser por la intervención de la oficial Kimberley Munley, quien pese haber resultado herida por los disparos de Hasan logró herirlo y derribarlo tras asestarle cuatro disparos.
“Se topó con el atacante. En un intercambio de disparos ella fue herida, pero logró alcanzarle cuatro veces. Fue una actuación estupenda y enérgica por parte de esta agente de policía”, dijo en una rueda de prensa el teniente general Robert Cone, el comandante de la base. |