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| Julio Iglesias durante el concierto.
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Hay ocasiones en que un espectáculo sorprende, y eso fue lo que ocurrió en Santo Domingo, donde el cantante español Julio Iglesias consiguió que su amigo, el diseñador dominicano Oscar de la Renta, subiera al escenario para cantar junto a él.
“Ustedes no se lo imaginan, pero él es, desde Finlandia a China, el embajador más importante de la República Dominicana”, espetó el español a un público expectante por saber de quién se trataba.
Con esas palabras presentó a De la Renta, quien interpretó tímidamente, ante la risa cómplice de Iglesias por su forma de cantar, el tema “To all the girls I loved before” (“A todas las mujeres que amé”).
Fue uno de los momentos de más complicidad con un público gratamente sorprendido por una actuación en la que el astro madrileño cantó también junto al ídolo local y telonero del concierto Fernando Villalona la canción “Quijote”.
“No me puedo ir de la República Dominicana sin cantar con Fernando. A mí me parece que Fernando y Juan Luis (dijo en referencia a Juan Luis Guerra) son unos maestros en la historia de la música de su país.
Y a partir de ahí estalló un completo delirio de un auditorio que se puso en pie hasta en cinco ocasiones para agradecer al protagonista de la noche, con sus aplausos, el regalo de una actuación cuajada de guiños al país caribeño, en cuya costa este, en Punta Cana, reside Iglesias durante buena parte del año.
Y es que el cantante demostró, dos años y medio después de su última actuación en Altos de Chavón (este), que, al igual que reza el título de la canción popularizada por él, “la vida sigue igual”. |