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El líder campesino boliviano aimara Felipe Quispe, conocido como el “Mallku”, anunció ayer que el sector que dirige impondrá un “estado de sitio” en el altiplano y quemará urnas para boicotear el referéndum sobre el destino del gas que se realizará el domingo 18 de julio.
Pese a haber renunciado a su escaño como diputado el pasado 1 de junio, Quispe se presentó en instalaciones del Congreso para ofrecer junto a otros dirigentes campesinos una rueda de prensa en la que anunció las medidas que aplicarán para sabotear la consulta.
El “Mallku” (cóndor en aimara) dijo que desde el 16 de julio comenzarán los bloqueos de rutas, las asambleas comunitarias y el “estado de sitio” en las poblaciones aimaras para impedir la asistencia a la consulta y el 18 de julio se quemarán las urnas.
El anuncio de las radicales medidas se produce un día después de que el presidente de Bolivia, Carlos Mesa, hiciera un nuevo llamado a la participación de la población en la consulta y criticara con dureza a los dirigentes sindicales que amenazan con boicotearla.
Con todo. Además de Quispe, que dirige la Confederación Sindical de Campesinos de Bolivia, la Central Obrera Boliviana (COB) también ha iniciado una campaña contra la consulta mediante la recolección de firmas para exigir luego la nacionalización de las empresas.
Quispe considera “tramposa” la no inclusión en el referendo de una pregunta sobre la reversión de la propiedad de las petroleras en que operan en el país en favor del Estado, posibilidad a la que se opone el gobierno de Mesa.
Aunque en las protestas de mayo y junio, la fuerza de su sector fue relativa, Quispe anticipó para este mes una mayor organización para resistir la imposición de la autoridad en el altiplano con un “estado de sitio” dirigido por las comunidades aimaras.
El sindicalista puso de ejemplo de esa situación a la población de Ayo Ayo, donde no pueden ingresar autoridades para investigar el linchamiento del alcalde Benjamin Altamirano, ocurrido el mes pasado en aplicación de la denominada “justicia comunitaria” aimara.
Ante los anuncios del Ejecutivo de que se movilizará a la policía y actuará la justicia contra los saboteadores, Quispe sentenció que entonces chocarán la ley indígena y la del gobierno.
“Nosotros vamos a dictar estado de sitio, como ya está en Ayo Ayo, donde está primando la ley originaria y no nos interesan las otras leyes y pueden salir con militares y policías”, explicó Quispe en la rueda de prensa.
En su conocido tono sarcástico, incluso manifestó que junto a él estaban sentados sus futuros ministros, en alusión a los otros dirigentes campesinos que le acompañaban, y opinó que el jefe del ejército debería apellidarse Mamani o Quispe, que son aimaras.
El gobierno promete garantizar la consulta
La victoria del sí en el referéndum del gas ya no es la única prioridad del Ejecutivo boliviano a cargo del presidente Carlos Mesa. Ayer el Presidente pidió a la población que defienda su derecho a votación el 18 de julio.
Preocupado por las amenazas de boicot, decidió emplear todos los mecanismos a su alcance para garantizar el éxito de la consulta, convocada para el 18 de julio, dentro de 13 días.
“Cualquiera que sea su voto, sí o no, eso no es importante. Lo importante es que usted vote, usted ejercite ese derecho”, declaró ayer Mesa, dirigiéndose a toda la población boliviana mediante su programa radial y televisivo en el que responde desde hace varias semanas preguntas sobre el referéndum.
Convocó además a la población a defender su derecho al voto y tomó varios minutos del programa para pedir el sí en las preguntas uno y cuatro, las más sensibles para la población, ya que se refieren a la abrogación de la Ley de Hidrocarburos de Gonzalo Sánchez de Lozada y al uso del gas como elemento de negociación para obtener una salida soberana al océano Pacífico. |