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Ayer ocurrió el primer eclipse híbrido de Sol del siglo. Arrancó en Nueva Zelanda, atravesó el Pacífico Sur y concluyó en Centroamérica. El fenómeno cruzó por México a las 16:20 horas, pero no se pudo apreciar en el Distrito Federal por la nubosidad.
La astrónoma Julieta Fierro explicó a CRÓNICA que este eclipse de Sol, al inicio y final, se observó como si fuera parcial; sin embargo, cuando cruzó por el Pacífico fue total y en Centroamérica volvió a ser un eclipse parcial, por eso se llama híbrido.
En México, el evento astronómico alcanzó su máximo a las 17:02, cuando la Luna cubrió el 60 por ciento del Sol y concluyó a las 18:10 horas.
La ocultación ocurrió a lo largo de un corredor de unos 14 mil kilómetros, que se extendió desde Nueva Zelanda hasta buena parte del Continente Americano.
La astrónoma explicó que del total de eclipses que se registran en un lapso determinado, sólo 5 por ciento corresponde a híbridos, los cuales se caracterizan por cambiar de la fase solar anular a la total y regresar al estado anular (parcial).
Destacó que cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra se forma un cono de sombra cuyo vértice llega al planeta; si penetra en la superficie terrestre se produce un eclipse total de Sol y en caso contrario se trata de un eclipse anular; la sombra que proyecta la Luna depende de la distancia que guarda con respecto a la Tierra.
México estuvo fuera de la ruta de la umbra, por lo que el eclipse fue visto sólo de manera parcial, es decir, que lo que se observó fue cómo la Luna tapó una porción del Sol, pues el país se ubica en la región de la penumbra del eclipse.
Este fue visible en la mayoría de los países de América Latina; en el caso de México fue parcial, mientas que en Panamá, Colombia, Venezuela y el Océano Pacífico fue anular.
El próximo eclipse solar híbrido se verá hasta el 2023, dijo Julieta Fierro, y agregó que este tipo de evento se produce por la interposición de la Luna entre el Sol y la Tierra, lo que proyecta su sombra sobre una amplia zona del planeta.
No fue un eclipse total, en que la Tierra queda a oscuras, explicó.
En América Central y el sector norte de América del Sur, el Sol quedó reducido a un anillo de fuego. El eclipse duró unos pocos minutos y más de una hora, según donde esté ubicado el espectador.
En gran parte de Estados Unidos, el fenómeno se vio como si la Luna se colocase delante del Sol y le “mordiese” un pedazo. La mordida fue más grande en la zona de la frontera con México.
El próximo eclipse solar ocurrirá el próximo 3 de octubre y atravesará la Península Ibérica. |