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Científicos mexicanos descubrieron bacterias que a la vista de un microscopio tienen la forma de cacahuate, óvalo o cilindro. Estos organismos de colores blanco, rojo, verde o violeta son capaces de dar vida en climas tan adversos como el frío y la falta de oxígeno a cientos de pinos.
Estos microorganismos, que son capaces de producir sus propios fertilizantes y alimentos, se encuentran en el bosque más alto del mundo: el Pico de Orizaba, en Veracruz, que está a 4 mil 400 metros de altura, donde los pinos sobreviven en un ambiente extremo gracias a estas bacterias.
Los organismos serán catalogados en la Lista Mundial de Bacterias y también serán depositados en el Banco Internacional de Bacterias, ubicado en la Universidad de Louisiana, Estados Unidos, para su análisis.
El hallazgo de los científicos mexicanos será publicado en una revista internacional a finales de año, adelantó a Crónica Rafael Navarro, investigador del Laboratorio de Química de Plasmas y Estudios Planetarios de la UNAM.
El investigador, quien es parte del equipo de la NASA que enviará una misión robótica a Marte, explicó que el descubrimiento de las bacterias es importante porque se introducirán a suelo marciano para que produzcan la fotosíntesis y permitan también el crecimiento de los pinos en Marte.
La temperatura fría del planeta rojo es similar a la del Pico de Orizaba, dijo el experto en sistemas planetarios.
Incluso, detalló: “ya estamos cultivando esas bacterias que nos ayudarán a desarrollar estos árboles que soportarán el frío clima de Marte”.
A medida que aumenta la altitud en el Pico de Orizaba la temperatura y la presión atmosférica disminuyen rápidamente, de tal forma que los organismos deben adaptarse a estas, hasta que alcanzan sus límites de tolerancia fisiológica, como ha sucedido con los pinos en la zona.
El objetivo de los investigadores es encontrar las claves que permiten a estos pinos crecer en zonas extremas; esto posibilitará plantar árboles en Marte, donde la sonda europea Mars Express encontró agua congelada por primera vez de manera directa.
La investigación se inició hace cinco años en el marco del proyecto denominado “Terraformación del planeta Marte”, en el que participan expertos de la NASA y de las universidades públicas Nacional Autónoma de México (UNAM) y Veracruzana, en Veracruz (Golfo de México).
El propósito del proyecto es entender cómo crear condiciones propicias para el desarrollo de la vida en otros planetas, específicamente en Marte, explicó a Crónica el investigador del Instituto de Ciencias Básicas de la Universidad Veracruzana Luis Cruz Kuri.
La investigación consiste en estudiar en la Tierra los innumerables procesos de adaptación de la vida en zonas extremas, en este caso la flora en las faldas del Pico de Orizaba, donde se desarrolla una especie de pino.
Los científicos mexicanos descubrieron que las laderas de este volcán dormido son las únicas en el mundo donde pueden vivir plantas a esa altura.
“En el Pico de Orizaba hemos registrado la línea de árboles más alta en todo el mundo (entre los 4.100 y 4.400 metros sobre el nivel del mar)”, dijo Kuri.
Agregó que este fenómeno “hace cuestionarse a los científicos sobre las causas que hacen posible la vida vegetal a esa altura y temperatura extrema, pues sólo así podremos llevarlos a Marte, planeta mucho más frío que la Tierra”.
El científico mexicano agregó que el análisis de los pinos que lleva a cabo el investigador de la NASA Fred Rainey determinará las condiciones que hacen posible su crecimiento a esa altura y cómo es que sobreviven en condiciones extremas. |