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Con cuanto coraje habría querido López Obrador parar a Hugo Chávez al grito de “¡Cá lla te cha cha la ca golpista!
Pero no, su parlanchin maestro se tiró al ruedo para defenderlo, “de la derecha” en compló con la televisión.
Él, que repite que “ni lo conozco” a Chávez, de pronto lo vio a su lado, al frente de su caballería, dispuesto a cortar cabezas de quienes se metan con su alumno más aventajado.
López no pudo explicar la camaradería del caballero Chávez, teme que esto sí le reste votos.
Ellos mismos confirman la presencia de células bolivarianas para apoyar su campaña rumbo a Los Pinos.
Todo se vale
Para su proyecto, el de Chávez y de López, todo se vale.
Néstor González, encargado de negocios de Chávez acusa a Crónica de ser manejada por la CIA para desprestigiar al gobierno venezolano.
Exige pruebas de las células, “o son mentirosos”.
Amparado en su status de diplomático, González ofende y agrede.
Y lo que es más grave, abre la puerta a la similitud de que ocurre aquí ahora, con “los golpes de estado” que ocurrieron en Chile y en Venezuela.
México no es golpista
Pablo Hiriart, director de Crónica respondió a la insolencia del enviado de Chávez.
González habla de la época superada de la guerra fría Unión Soviética-Estados Unidos, dijo, y preguntó si el tipo está insinuando que aquí se prepara un golpe de estado.
Hiriart señaló la gravedad de la alucinación chavista, y de que el diplomático se aventure en asuntos internos mexicanos.
En cuanto a las pruebas que pide González, el director de Crónica dijo que aquí publicamos lo que el reportero vio, conoció, comprobó, pero que la investigación y consignación de los culpables corresponde a otras instancias.
Enumeró la secuencia de los hechos, a partir de los reportajes de Crónica, que llegaron incluso al ataque al diario por grupos de panchosvillas y bolivarianos, con la camiseta que los distingue.
Ellos mismos, dijo, confirman quiénes son.
Venezuela... sigue México
La primera víctima de Hugo Chávez cuando llegó al poder, fue la prensa, le declaró la guerra.
Y como quiere contagiar al continente, lanza su guerra a la prensa mexicana.
Muy fácil para él, porque tendrá, aquí y allá, quien esté dispuesto siempre a calumniar y desprestigiar a los informadores que no están de acuerdo con sus proyectos.
¡Pero cuidado! porque el gobernante del sur no vacila al insinuar eventos contra la vida institucional de México, eventos sólo concebidos por gorilas como Pinochet, Videla, o el propio Chávez.
pepegrillo@cronica.com.mx |