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| Fran Ruiz, hoy temporalmente en España, y Letizia Ortiz Rocasolano durante su estancia en Guadalajara.
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—Cómo describirías a la futura reina de España, Letizia Ortiz Rocasolano
—Letizia es una persona ambiciosa, muy inteligente que sabe lo que quiere, es una mujer guapísima que amaba el periodismo.
—Tiene mucho que ver el hecho de que sus padres estaban en el negocio del periodismo, pero el tiempo que estuvo en México escribió de sociales
—No sólo eso, ella es una enamorada de la cultura, es una aficionada a la lectura.
—¿Qué tipo de lectura?
—No recuerdo algún título, pero le encantaba leer. Además escribía mucho de libros y de escritores, pero claro también hacía notas sobre bares, de la vida nocturna de Guadalajara, de hacer la calle conocer la ciudad y disfrutarla. Salía mucho. Fue una etapa muy interesante, porque estábamos en un periódico muy joven, con gente muy joven. Se respiraba vida y ganas de patear la calle, de conocer la ciudad.
—¿Cómo se conocieron?
—Ella apareció con un curriculum en la mano, fue a ver al jefe, no se cómo sería el acuerdo pero al parecer fue muy rápido. Se le buscó donde podía encajar y fue en la revista Tentaciones, un suplemento cultural y de ocio.
Entonces al director Jorge Zepeda lo primero que se le ocurrió fue: “Te presentó a Fran, otro español como tú, trabaja acá con nosotros en Siglo XXI, y él te enseñará el periódico”.
—¿Y le enseñaste eso y algo más?
—Fuimos muy buenos amigos, muy cercanos. Sobre todo teníamos muchas cosas en común. Inquietudes muy parecidas, nos dedicamos a disfrutar al máximo esa aventura mexicana o americana, es decir venir desde España, de una provincia, y acabar en Guadalajara, era otro mundo, y para colmo haciendo lo que más nos gustaba.
Además nos tocó estar en un periódico que en esa época era referencia de frescura, de innovación y de un periódico muy dinámico. Fuimos a caer en el lugar perfecto. Estuvo poco tiempo, nueve meses, pero me consta que lo gozó bastante.
—¿Es una mujer abierta?
—Muy espabilada, inteligente, y excepcionalmente bella, tenía unos ojos bonitos. Creo que supo aprovecharse de esa condición, era bonita y se dejaba querer. Ella llegó en plena juventud, y con las pilas cargadas, muy guapa, llamaba la atención.
El momento más claro que tengo de ella es cuando la vi por los pasillos del periódico, y todos debimos voltear porque no se podía evitar verla.
Nadie pudo imaginar que ella, nuestra Letizia pudiera ser la futura reina de España
—Con esto que se está promoviendo para que las reinas puedan acceder al trono, ¿es un buen momento para Letizia?
—Es un debate que quitará la última pieza medieval que queda de la monarquía aunque ella nunca va a gobernar, por que no es hija del rey Juan Carlos. Ella es la mujer del futuro rey.
¿Por qué crees que se haya interesado por Felipe, si su mundo era otro?
—Visto desde el punto de vista mexicano a lo mejor es más difícil de entender, pero desde la idea española, cualquier mujer de 30 años que se acerque al príncipe, podría dejarlo todo si el príncipe se fija en ella. Es un dulce demasiado atractivo para rechazarlo.
Lo que sí me consta es que su pasión era el periodismo, y que solamente algo tan importante como comprometerse con el heredero de la corona española, ha permitido que abandone su carrera. Es que no puedes combinarlo, va a tener unas responsabilidades completamente diferentes.
—A eso me refiero, ¿dejar por completo su carrera vale la pena?
—Pero ser periodista no se te borra, lo llevas en la sangre se es periodista hasta la muerte. Lo que yo creo es que ella va a aplicar ese conocimiento que tiene del mundo y de su visión periodística del mundo en su nueva función que es el papel de ser reina.
Lo que es seguro que ella a México siempre lo tendrá presente, y ese amor por México, se lo transmitirá a su futuro marido.
—Ella es una plebeya en el estricto sentido de la realeza, eso atrae mucho a los príncipes, pero también influyó su personalidad.
—Me alegra que eso haya cambiado y si Letizia ha contribuido, en cuanto tenga la oportunidad la felicitaré, porque la monarquía se tiene que modernizar.
—¿Te gustaría que se acordará de Fran Ruiz, que dijera cómo quisiera ver a Fran e invitarlo a la boda?
—Mi idea es volverme a encontrar con ella. Nosotros nos separamos porque me invitaron a trabajar en Crónica cuan-
do se fundó. Entonces tuve que dejar Siglo XXI y empezar una nueva aventura. Era un periódico nuevo, y me atraía muchísimo la idea de trabajar en un diario recién que surgía, era irresistible.
Y esa fue nuestra despedida. Ella estuvo un poco tiempo más en Guadalajara y regresó a España. Ahí fue donde nuestros caminos se separaron.
Hasta que años después volví en el 2002 a España, y una voz familiar en la televisión me hizo voltear a la pantalla y era ella, era Letizia, presentadora de Televisión Española.
—Pero se ha transformado ¿no crees?
—Maduró evidentemente, se ve más fina. Su carrera fue meteórica. Y claro en televisión, porque enamora la pantalla y… Va a extrañar la carrera y a México, porque eso deja huella para siempre.
—¿Qué tan amplia es esa huella?
—Te puedo decir que Letizia hizo lo que se espera de una periodista joven española llegada a México, conocer el país, conocer a la gente, integrarse. Además éramos buenos amigos, pero sus intimidades no me las contaba.
—¿Le ves un futuro interesante?
Apuesto a lo que sea a que el futuro de la monarquía va a ser muy interesante con la aportación de Letizia, porque no aceptará una vida pasiva, porque no forma parte de su personalidad periodística. La futura monarquía de Felipe VI va a dar qué hablar con Letizia en ella. Es una mujer moderna, de mundo eso le da una visión muy amplia.
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