Bienestar


Buscamos tu cerebro

Investigación. Con la creación del Banco Hispanoamericano de Cerebros de Trastornos del Neurodesarrollo (Cene) se abren nuevas oportunidades para el entendimiento y manejo de los trastornos mentales. #DonaTuCerebro

Buscamos tu cerebro | La Crónica de Hoy

Toda lucidez mental se podría perder para siempre. Existe la posibilidad de que en el transcurso de los próximos tres años se manifiesten los daños causados por el Sars-Cov-2 en el cerebro.

En este momento, investigadores mexicanos podrían estar averiguando lo que ocurre al interior de la bóveda craneal cuando se dispara la Covid-19. Sin embargo, para lograr esta odisea, los científicos necesitan tener en sus manos el objeto de estudio: el cerebro.

Además de no existir campañas específicas para la donación de encéfalos, el principal obstáculo que enfrentan los investigadores, es que las autoridades sanitarias les prohibieron recibir donaciones para que ellos se pongan a estudiar.

De esta manera, es como hasta el día de hoy, - al menos en México -, se han convertido en cenizas casi 200 mil encéfalos, muestras de mujeres y hombres con edades y etnias diferentes, cuya información se perdió en el crematorio. 

El reloj corre y el Sars-Cov-2 invade el cerebro de los mexicanos, pues si es un virus que entra por nariz y boca, es inmediata la proximidad con el cerebro. Ahorita se podría estar averiguando cómo inhibir o aminorar la invasión viral en las células cerebrales pero como la investigación no está permitida, el pronóstico de la salud mental en 2023 es reservado. 

Para ese entonces, quizá exista un número importante de niños, jóvenes y adultos con pensamiento y lenguaje retardado, así como alteraciones psiquiátricas parecidas a la esquizofrenia o a los cambios drásticos del estado de ánimo.

Si únicamente para contener los estragos neurológicos de la actual pandemia es necesario contar con la mayor cantidad de encéfalos, ahora habrá que imaginar cuántos cerebros son necesarios para descubrir, entender y resolver la naturaleza de todas las enfermedades mentales.

Saber para servir

Por cada persona que fue sepultada o incinerada sin haber donado su cerebro, se perdió una oportunidad de tener acceso a un gran acervo, pues no importa si el cadáver gozaba en vida de salud mental o si padecía algún trastorno, ya que para los investigadores todos los encéfalos son útiles.

Consciente de esta necesidad por su constante búsqueda de la materia prima de su trabajo, la doctora Verónica Martínez-Cerdeño, profesora de patología en la Facultad de Medicina de la Universidad de California Davis (UCD) en Estados Unidos, se dio a la tarea de crear el primer Banco Hispanoamericano de Cerebros de Trastornos del Neurodesarrollo, CENE.

Desde el inicio de sus operaciones, el CENE está conformado por cinco sedes llamadas nodos, los cuales están distribuidos en California, E.U., México, Puerto Rico, Colombia y República Dominicana.

Además de realizar el acopio y resguardo de encéfalos como banco, el CENE tiene como objetivos generar líneas de investigación no exploradas de los trastornos del neuro desarrollo; formar recurso humano a través de nuevos científicos; y divulgar entre la población los hallazgos que se vayan descubriendo.

Esta historia comienza en el nodo de California donde la doctora Martínez-Cerdeño, fundadora y directora general del CENE, ya estaba almacenando cerebros que pertenecieron a personas con trastornos del neurodesarrollo como Síndrome de Down, Trastornos del Espectro Autista y Síndrome X Frágil. 

La directora general del CENE comentó que una de las razones por las que se detonó la creación de este banco hispanoamericano de cerebros, es porque, utilizando células madre, ella quería hacer un modelo animal de un encéfalo con autismo.

“Me puse a estudiar el cerebro adulto con esta patología para así poder replicarlo pero me di cuenta de que no había material para la investigación – en toda la Unión Americana solo había 50 encéfalos -, por lo que cualquier hipótesis o intención no servirían de nada. Si no sé cómo es el producto, entonces cómo voy a construirlo”, cuestionó la doctora Martínez-Cerdeño.

CEREBROS HISPANOPARLANTES. Los nodos del CENE están conformados por dos áreas: patología y clínica. Para asegurar el mejor aprovechamiento de los cerebros donados, cada una de ellas está a cargo de investigadores que con su experiencia y trabajo han aportado conocimiento y recursos humanos a las neurociencias.

En México, el área de patología está a cargo del doctor José Luna Muñoz quien al ser fundador y director del Biobanco Nacional de Demencias (BND) que está en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM se encarga del acopio y de las líneas de investigación en los tejidos in situ. Cabe destacar que Luna Muñoz tiene 25 años estudiando demencias como Alzheimer y Parkinson, así como fue el coordinador del Banco Nacional de Cerebros.

“Al participar en esta iniciativa, se abre una oportunidad en México para lograr el desarrollo de herramientas y tratamientos enfocados al control de los trastornos del neurodesarrollo”, dijo el doctor Luna Muñoz. Agregó que por lo general las personas con autismo, Trastorno de Déficit de Atención de Hiperactividad (TDAH) o cualquier otra condición mental, carecen de una atención adecuada.

Por su parte, la doctora Lilia Albores Gallo es directora del área clínica del nodo México del CENE, es Presidenta y Fundadora de Grupo Procedda, trabaja en el Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N Navarro y ha elaborado instrumentos de evaluación para niños autistas.

La doctora Albores Gallo explicó que por lo general, las pruebas de diagnóstico son originarias de Estados Unidos o del Reino Unido. Son evaluaciones que no están contextualizadas al entorno mexicano o de Latinoamérica y que por eso pueden marcar sesgos importantes en el resultado.

“Por ejemplo: una de las pruebas más utilizadas indica que el terapeuta debe tirarse en el piso con el niño para poder realizar la evaluación. Eso es posible en hospitales de Estados Unidos en donde hay una alfombra pero no aquí. Por eso la evaluación para niños autistas que hice fue diseñada con actividades lúdicas que se realizan en el escritorio de un consultorio”, apuntó la doctora Albores.

Dona tu cerebro

Banco Hispanoamericano de Cerebros de Trastornos del Neurodesarrollo (Cene)

Sitio: www.ventricular.org/NEWCENE
Facebook: @CENEBrainBank  
Instagram: cenebrainbank
Twitter: @CENEBrainBank

 

 

Comentarios:

Notas Relacionadas:

Destacado:

+ -