Escenario


"El Agente Topo": La delgada línea entre la ficción y la realidad de la tercera edad

Entrevista. El trabajo documental de la cineasta Maite Alberdi representará a Chile en la próxima entrega de los Premios Óscar en la categoría de Película Internacional

(Filmaffinity) El filme también recibió una nominación a los Premios Goya en la categoría de Mejor Película Iberoamericana.

“Los estereotipos sociales que hemos construido sobre los adultos mayores pueden llegar a ser muy erróneos”.

El 2021 será el testigo de todas las consecuencias que la industria del entretenimiento ha recolectado de los caóticos meses anteriores. El cine ha tenido que reorganizar sus calendarios y, de esta forma, posponer o modificar fechas de estrenos, así como los circuitos de premiaciones más reconocidos. Ante esto, la cineasta y guionista chilena Maite Alberdi nos comparte su experiencia, dentro de este contexto, con su último trabajo documental El Agente Topo.  

¿Thriller? ¿Documental? ¿Drama? Es difícil intentar encasillar la historia de Sergio, un espía chileno de 83 años, quien es contratado por Rómulo, un detective privado que investiga el caso de una mujer cuya madre ha sido presuntamente maltratada en un hogar de retiro, siendo nuestro protagonista el encargado de infiltrarse para conocer la verdad alrededor de un lugar donde el tiempo parece haberse detenido.

Maite Alberdi es una realizadora chilena que se ha especializado en el formato documental, presentando trabajos como Las Once (2014) o Los Niños (2016). El Agente Topo (2020), su más reciente filme, ha recibido un gran reconocimiento por todo el mundo, convirtiéndose en la cinta que representará a Chile en los Premios Óscar 2021; además de obtener una reciente nominación en los Premios Goya en la categoría de Mejor Película Iberoamericana.

“Este documental tiene la gracia de que su realidad es más inverosímil que la ficción. Suceden situaciones tan insólitas que, al momento de intentar justificarlas, no dejan de sorprenderte. Es lo que disfruto de hacer documentales, ya que me encuentro con cosas que, de ser vistas desde el punto de vista de la ficción, probablemente no serían tan creativas”, compartió la directora.

En la última década, la evolución narrativa y visual de los documentales ha potencializado el crecimiento de sus audiencias, captando a públicos más amplios desde un punto de vista generacional. Esto ha sido gracias a una complementación de la propia ficción con este formato, llegando a un punto de reflexión en el que nos preguntamos ¿aún existe una línea divisoria entre la ficción y la realidad en el cine?

“Creo que la fusión de los dos formatos es simplemente un estilo. El documental ha mutado a nivel visual con mucha mayor libertad que antes; estos trabajos de industria anteriormente tenían una forma más cercana al periodismo, siendo la propia industria la que colocaba esas barreras narrativas al momento de crear categorías y separar al documental de los distintos géneros existentes”, opinó la guionista.

“Sin embargo, ahora la misma academia aceptó documentales en la categoría de Mejor Película Internacional, siendo así como Chile decidió, por primera vez, elegir un documental como representante en los Premios Óscar. A medida que la industria empiece a cruzar esas barreras, como las libertades de estilo, también las instituciones, como los estudios o plataformas de streaming, comenzarán a realizar propuestas diferentes, generando una audiencia que entienda al documental con una naturaleza más versátil”, expresó la también crítica de cine.

“Sin embargo, creo que hay algo que nunca va a cambiar, y es en relación a que son oficios distintos; los documentalistas trabajamos con la realidad y los directores de ficción construyen realidades, ambos con los mismos resultados, es decir, el resultado final es hacer películas, contar historias y llegar al público, todo a través de materias primas distintas”, agregó.

La interesante y compleja realidad con la que trabaja en esta ocasión Alberdi nos retrata un panorama de total reflexión hacia nuestro futuro, para intentar comprender la vida de aquellas personas que solo intentan llevar una vida de paz y tranquilidad.

“Inicialmente yo quería hacer un documental con un formato de cine negro. Investigando gran parte de las agencias de detectives privados en Chile, conocí a Rómulo (detective protagonista) quien me dejó trabajar como su asistente un tiempo, siendo así como encontré los casos de las residencias de ancianos, lo cual nos llevó hacia nuestro personaje principal quien hizo que la película cambiara a una temática más social”, contó la realizadora.

La evolución de la historia durante la filmación tomó de sorpresa a toda la producción, enfrentándose a múltiples situaciones que tuvieron que adaptar sobre la marcha: “Yo no esperaba los tratos que encontré en el lugar. Partí de la idea de intentar resolver un caso de maltrato en una residencia de ancianos, pero, finalmente, nos encontramos con una ruptura de prejuicios sobre la vida en estos lugares, dándonos cuenta de que los estereotipos sociales que hemos construido sobre los adultos mayores pueden llegar a ser muy erróneos”, admitió Alberdi.

“Siempre hubo incertidumbre mientras avanzaba la filmación, y no supimos que tipo de película teníamos hasta el último día de la producción. Fue un riesgo constante al intentar que no nos descubrieran”, complementó la documentalista.

El Agente Topo será la candidata a representar Chile en los Premios de la Academia, intentando quedar en la selección final de la categoría de Película Internacional, enfrentándose a cintas como La Llorona (Guatemala), Ya no estoy aquí (México), Los Sonámbulos (Argentina), Funny Boys (Canadá), entre otras.

“Es un honor, con muchísima responsabilidad, ya que deja de ser nuestra película para convertirse en la de un país, representando a toda una industria nacional con una cinta que está impactando a nivel internacional”, concluyó.

Comentarios:

Notas Relacionadas:

Destacado:

+ -