Opinión


La extinción a machetazos de los fideicomisos

Obligadísma lectura para entender el drama de los últimos tiempos

La extinción a machetazos de los fideicomisos | La Crónica de Hoy

Coincido con Carlos Ramírez, socio consultor de Integralia, en que la extinción de 109 fideicomisos es una señal de desesperación por parte del gobierno federal. Esta decisión precipitada se debe a la contracción económica producida por la emergencia sanitaria y por el desplome de los precios del petróleo. Ello produjo un boquete en las finanzas públicas que trata de ser tapado sin ton ni son: lo primero que se les ocurrió fue irse contra esos fideicomisos.
Ramírez indicó tres puntos de vista sobre el Decreto presidencial del 2 de abril que trata sobre la eliminación de los fideicomisos. El primero es jurídico: todos ellos tienen un motivo de existencia. Es obvio que los beneficiarios reclamarán la continuación de los derechos adquiridos. El segundo punto de vista es que la desaparición de los fideicomisos no sacará al gobierno del problema: se calcula que gracias a esa desaparición ingresarán a las arcas del gobierno, cerca de 68 mil millones de pesos; el socavón financiero es de 421 mil millones de pesos, según prevén analistas de BBVA (El Financiero, 28/05/2020). ¿Y lo demás, cómo lo van a cubrir? El panorama se torna más lúgubre si a esto agregamos que la caída del Producto Interno Bruto (PIB) este año será de menos 9 por ciento. El tercer punto de vista es de índole política: denota un gobierno “capaz de todo” con tal de lograr sus propósitos. Ramírez afirma: “No hay precedente de esta naturaleza en ningún gobierno. El punto es la decisión de apropiarse de estos recursos. En este momento, en esta coyuntura y con un acto discrecional por parte del Ejecutivo.” (eme/equis, 04/04/2020). 
Tuvieron que pasar seis meses para que el Decreto presidencial fuese aprobado “a puñadas y mojicones” (como dice Don Miguel de Cervantes Saavedra en El Quijote) en la Cámara de Diputados. Ese documento modifica 14 leyes y abroga una. Salió adelante con 242 votos a favor, 178 en contra y siete abstenciones. Los votos a favor vinieron de Morena, Partido Verde y Encuentro Social. Sin embargo, estos institutos políticos no pudieron actuar en bloque. Por ejemplo, la morenista Lorena Villavicencio declaró a la prensa antes de que se hiciera el recuento: “El dinero de los fideicomisos no sólo proviene del erario, de modo que, al cancelarlos, el Gobierno mexicano clausura una fuente adicional de financiamiento para cumplir con sus cometidos.” Otros siete diputados de Morena también sufragaron en contra; cinco se abstuvieron, entre ellos Tatiana Clouthier, quien fungió como Coordinadora de la campaña electoral de López Obrador en 2018. Otros 19 diputados morenistas no asistieron a la sesión. (El País, 06/10/2020).
El argumento pueril esgrimido por la administración del Peje para justificar este atropello es que los fideicomisos “son fuente de corrupción y discrecionalidad”. Quizá en algunos de ellos suceda así; pero no se puede generalizar.  Por eso fue que los legisladores de oposición insistieron en que se estaba cortando a machetazos lo que debía ser extirpado con bisturí.
Según Leonardo Núñez, investigador de la ONG Mexicanos contra la Corrupción, tres  fideicomisos acumulan el 96 por ciento de los fondos involucrados en este sainete: el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), el fideicomiso relacionado con la ley aduanera y otro para promover la industria energética.
El tratamiento dado a la ciencia y la tecnología ha sido particularmente insidioso: los fideicomisos de este ramo que han sido afectados por los recortes apenas representan el 2.8 por ciento de la cantidad total que se obtendrá. Sin embargo, el sector será dañado gravemente. Instituciones como el Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE) y el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) están a punto de desaparecer, igual que muchos centros y proyectos de investigación que dependen de Conacyt. 
Descuidar o boicotear a la ciencia y a la tecnología equivale a pegarnos un balazo en el pie: la evidencia muestra que el futuro está en la innovación. Los países que más invierten en este sector son los de más rápido crecimiento y consolidación económica: Corea del Sur, Alemania, Finlandia, Suiza, Singapur, Suecia, Estados Unidos, Japón y China.
Parte importante de la innovación consiste en invertir en energía limpia. En México vamos como los cangrejos, para atrás: uno de los grandes proyectos del sexenio es la refinería de Dos Bocas.
Un dato importante: el martes 13 de octubre tuvo que cancelarse la sesión en el Senado de la República en la que se iba a discutir y aprobar la resolución sobre la extinción de los fideicomisos ya admitida en la Cámara de Diputados; pero dicha sesión no se pudo llevar a cabo porque la sede de la Cámara Alta fue bloqueada por contingentes de la marina mercante, investigadores, académicos, madres de desaparecidos, padres de niños con cáncer, y muchos otros grupos inconformes con el actual gobierno.
Ricardo Monreal, coordinador de los senadores de Morena, ante esta muestra de descontento, contestó: “La gente votó, el movimiento votó para el cambio de régimen, un cambio profundo de las instituciones.” De acuerdo señor senador, pero la gente no votó por la destrucción de las instituciones.

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