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Maxime Govare: “En la comunidad gay también debe haber cine que haga reír”

Entrevista. El cineasta francés codirigió el filme "Los Camarones de Diamantina", junto a Cédric Le Gallo, el cual se convirtió en muy popular en su país y llegó este jueves a salas mexicanas

Maxime Govare: “En la comunidad gay también debe haber cine que haga reír” | La Crónica de Hoy

Foto: (Cortesía) El filme se inspira en la vida real de un equipo gay de waterpolo.

“Teníamos que hacer una comedia, porque esta es la forma en que le podemos decir algo serio a la gente, que les hiciera reír y no solo sentir un bello dolor”, dijo Govare

Los Camarones de Diamantina es el título de una película francesa que acaba de estrenarse en nuestro país, de forma exclusiva en salas de la cadena Cinemex. Dirigida a cuatro manos por Maxime Govare y Cédric Le Gallo, se trata de una comedia basada en la historia real de un equipo de waterpolo (al cual uno de los directores pertenece), cuyo nombre le da título al filme y que compite en la liga gay francesa; el cual en la trama es considerado el peor de su división. Pero esto cambia cuando les es asignado un nuevo entrenador de nombre Matthias Le Goff, un atleta olímpico que llega allí como parte de una sanción que le es impuesta debido a una serie de comentarios homofóbicos hechos en televisión.

¿Qué tanto de lo que se muestra en pantalla ocurrió realmente? Maxime Govare, uno de sus directores y guionista nos lo explica en entrevista para Crónica Escenario: “El equipo es real, el espíritu del equipo que tiene que luchar para hacer buenos juegos, esa es la historia real que retomamos”, afirmó. “Tomamos fragmentos de la realidad para incluirlos en la película. Hay una mezcla entre ficción e historia real. El espíritu de los Camarones de Diamantina y el hecho de que siempre se vestían especialmente, de que se alocaban, es como eran ellos en la realidad”, dijo.

Una de las cualidades del filme radica en su tono ligero (pero no banal) para hablar de diversos temas como la inclusión y el aprender a trabajar en equipo, sin importar nuestras diferencias y puntos de vista opuestos. En ese sentido, Maxine nos cuenta que trabajar al lado de Cédric, el codirector, fue clave para lograr que la película se encaminara en esa dirección.

“Cedric es gay y parte del equipo, y yo no lo era y soy heterosexual. Así que nos reuníamos, siempre proponíamos material y decíamos ‘Ok, esto si lo podemos hacer, esto no porque sería demasiado, esto podría ser incomprensible para la audiencia, esto podría impactarla…’ siempre estábamos discutiendo, casi como dos abogados que discuten que pueden hacer y que no”, comentó.

“Fue un ejercicio muy interesante, porque la película es lo que es gracias a que somos dos individuos con perspectivas diferentes, pero que trabajamos hombro con hombro. Que tuvimos mucha comunicación y diálogo al momento de escribir el filme, y nos reíamos al revisar algunos materiales… así que íbamos y veníamos, planeando de esa forma”, añadió.

Govare sin embargo, aseguró que ciertos objetivos de la película fueron siempre firmes y claros para los dos: “La más grande decisión que tomamos fue en la que siempre debíamos reírnos con los personajes, y no de ellos. Ese era nuestro enfoque”.

Así mismo, la decisión de relatar la historia en tono de comedia fue algo en lo que ambos estuvieron de acuerdo desde el momento mismo en que el proyecto se comenzó a gestar. “Esa fue la razón por la que acepté hacer la película”, confesó, y añadió: “Desde un principio estábamos de acuerdo que usualmente la comunidad gay siempre es retratada en películas que son muy bellas, pero siempre son dramas. Cédric alguna vez me dijo que, cuando fue niño y luego un adolescente, cada película que veía sobre la comunidad gay siempre eran películas maravillosas, pero tristes”, comentó.

“Eran siempre como Filadelfia o Milk o películas como esas. Todas ellas eran bellos dramas, que tocaban temas como el VIH, la violencia, la maduración… y me dijo ‘fue para mí muy difícil formarme así, porque cada vez que hablaba de historias referentes a gays, eran siempre bellos pero trágicos relatos’. Así que nos sentamos, y el primer acuerdo que tomamos fue que teníamos que hacer una comedia, porque esta es la forma en que le podemos decir algo serio a la gente, pero al final dejarles algo entusiasta, que les hiciera reír y no solo sentir un bello dolor. A veces una película te deja algo diferente a lo que esperabas. Ya sea una película de deportes o un drama. Así que decidimos hacer algo ligero. Hay partes de drama en la película, pero también hay momentos muy alegres”, destacó.

Maxine también reveló que es un fanático de las películas de deportes, y que ello ayudó al momento de planificar la cinta. “El verdadero reto de elaborar una película de deportes fue hacer que ganar o perder no fuese el objetivo final, el destino de la película. Adoro las películas de deportes, y estaba muy emocionado en hacer una película en la que perder o ganar no fuese el tema central”, expresó.

“Quisimos hacer una combinación de filmes como Duelo de titanes con Pequeña Miss Sunshine, esta última una comedia disfuncional y ligera, que se centra en el asunto de perder o ganar, es algo muy inspiracional, excepto que aquí teníamos un equipo gay, y un campeón olímpico homofóbico en medio. Nos gusta todo el asunto de la familia disfuncional, en donde todos son diferentes, pero al final del día; esas diferencias le aportan algo al equipo, aunque no todos los personajes en principio se enfocan en una misma dirección. Les toma hora y media de película para poder ir finalmente en una misma dirección”, añadió.

Maxime comentó además que el estreno de la película trajo consigo mucha discusión en torno a ella: “Fue muy divertido porque en Twitter algunas personas nos decían ‘esto es un cliché’, ‘esto no pasa así’, mientras que otras afirmaban ‘mi mejor amigo es exactamente así’… la gente discutía todo el tiempo. Había quienes decían ‘este es mi personaje favorito, porque se parece a mí’, todo el tiempo había opiniones distintas.

Sin embargo, el consenso general fue favorable para la película, a tal grado que el director reveló que una continuación ya está en camino. “Vamos a dedicar lo que resta del año para preparar la secuela, que iniciará su rodaje en dos meses. Porque la película fue un suceso y Universal (su distribuidora) está muy feliz con ella. Hablamos con los chicos y les dijimos que vamos a continuar trabajando con ellos. Y el tema de la solidaridad será el corazón de la siguiente entrega. Será una historia diferente, es el capítulo siguiente. Estamos muy contentos por ello. Se llamará La venganza de los Camarones de Diamantina”, concluyó sonriendo.

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