Escenario


"Sin señas particulares": mejor película latinoamericana en San Sebastián 

Especial. La cineasta Fernanda Valadez le ha dado a México el cuarto Premio Horizontes en la historia del festival, mientras que "Beginning", arrasó en la competencia principal con cuatro premios, incluida la Concha de Oro

Foto: (EFE) La realizadora mexicana Fernanda Valadez recoge el premio Horizontes Latinos de manos de Jayro Bustamante.

La película mexicana Sin señas particulares, de la cineasta Fernanda Valadez, ganó este sábado el Premio Horizontes, a la Mejor Película Latinoamericana de la 68 edición del prestigiado Festival Internacional de Cine de San Sebastián, uno de los más importantes del mundo. 

La cinta, que venía respaldada por el Premio del Público y el Premio Especial del Jurado a Mejor Guion en el más reciente festival de Sundance, ha logrado dejar huella en el certamen fílmico con el viaje hacia la frontera con Estados Unidos de Magdalena, quien busca a su hijo desaparecido. Se trata de una historia basada en hechos reales que explora la violencia en México. 

El jurado ha reconocido este “viaje físico y emocional de un personaje femenino que va cargando con el peso de la violencia estructural fuera de campo sobre sus espaldas”. La directora ha dedicado el premio a los familiares de los desaparecidos en México y ha defendido el cine como “la posibilidad de ser un pequeño grano en la conversación social de las cosas que nos atañen en busca de algo mejor”. 

Sin señas particulares se centra en dos personajes: Magdalena (Mercedes Hernández), una madre que emprende un difícil viaje hacia la frontera de Estados Unidos en busca de su hijo, desaparecido cuando trataba de cruzarla, y Miguel (David Illescas), un joven recién deportado y que lleva el camino contrario. 

SELECTO GRUPO DE GANADORES MEXICANOS

Han competido y ganado la Concha de Oro cineastas como Claude Chabrol, Francis Ford Coppola, Andrzej Wajda, Eric Rohmer o Elia Kazan. La relación de México con el festival va desde su primera edición en 1953, cuando aún no había alcanzado el título de Festival Internacional. Esa vez se exhibió Acuérdate de vivir, de Roberto Gavaldón. El primer premio para nuestro país en este festival se dio en 1957, cuando Mundo ajeno, de Francisco del Villar, ganó la Concha de Oro al Mejor Cortometraje. 

En años posteriores representantes nacionales ganaron otros galardones: Viva la tierra, de Adolfo Garnica (1959), el Premio Perla del Cantábrico al mejor cortometraje de habla hispana; Simitrio, de Emilio Gómez Muriel (1960), el Premio Perla del Cantábrico al mejor largometraje de habla hispana, precedente de la sección Horizontes Latinos, que dos años después ganó Pueblito (1962), de Emilio Fernández. 

En 1974, Presagio, de Luis Alcoriza, recibió una Mención Especial del Jurado, mismo reconocimiento que El lugar sin límites, de Arturo Ripstein, en 1978. Los motivos de Luz, de Felipe Cazals, ganó la Concha de Plata (segundo premio más importante de 1985). En 1986, Ernesto Gómez Cruz, ganó el premio al Mejor Actor por El imperio de la fortuna, de Arturo Ripstein y en 1990, Rojo amanecer, de Jorge Fons, recibió el Premio Especial del Jurado. 

Pero ha sido Arturo Ripstein el único que ha ganado el máximo premio del certamen fílmico, y ha sido en dos ocasiones. La primera de ellas con Principio y fin, en 1993, y la segunda con La perdición de los hombres, en el 2000. Entre esos premios solo Rodrigo Prieto ganó el premio a la Mejor Fotografía por su trabajo en Un embrujo, de Carlos Carrera. 

Ya en el nuevo milenio, Gerardo Tort ganó en el 2001, al Mejor Nuevo Director, por De la calle; y destaca también la Concha de Plata al Mejor Director para Fernando Eimbcke por Club sándwich

El primer Premio Horizontes para México lo ganaron Carlos Armella y Pedro González Rubio, en el 2005, por Toro negro; un año después Francisco Vargas recibió una Mención Especial en esta sección por El violín y lo mismo ocurrió con Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, de Yulene Olaizola, en el 2008. Quien sí logró el galardón fue Diego Luna como director de Abel, en el 2010, en un año en el que Sebastián Hiriart recibió mención por A tiro de piedra

En la última década México ha estado muy presente en el palmarés de esta sección: Miss bala, de Gerardo Naranjo, también recibió Mención Especial en el 2011; lo mismo un año más tarde para Después de Lucía, de Michel Franco. Fue Güeros, de Alonso Ruizpalacios, en el 2014, la que le dio ganó el tercer Premio Horizontes para México. Para el 2015, hubo dos menciones especiales a Te prometo anarquía, de Julio Hernández Cordón, y a Desde allá, de Lorenzo Vigas (coproducción con Venezuela). Y ahora Sin señas particulares, de Fernanda Valadez, se ha alzado con el cuarto premio mexicano en esta sección. 

CONCHA DE ORO

Dea Kulumbegashvili, flamante ganadora de cuatro de los premios más importantes de la 68 edición del Festival de San Sebastián (mejor película, dirección, guion y mejor actriz) por su ópera prima Beginning, ha señalado que fue “tremendamente difícil” financiarla. 

En ese sentido, ha confiado en que este reconocimiento tan sonado le sirva para poder financiar más cómodamente su próxima película, ya que “los premios marcan una diferencia”. “Espero que puedan creer más en mi”, ha manifestado en declaraciones a los periodistas que la aplaudieron al llegar a la sala de prensa del Kursaal. 

Otros ganadores son los siguientes: Premio especial del jurado para Crock of Gold: A few rounds with Shane MacGowan, de Julien Temple; Concha de Plata al Mejor Actor para el elenco masculino completo de Druk; Yuta Tsukinaga, a la Mejor Fotografía por Any Crybabies Around? y La última primavera le dio a Isabel Lamberti el de Mejor Nueva Dirección.

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