Doping y falsificación de documentos evidenciaron a Soraya Jiménez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Doping y falsificación de documentos evidenciaron a Soraya Jiménez

Una temporada plagada de dificultades tuvo en el 2002 la campeona olímpica en pesas Soraya Jiménez, en la que destacaron la falsificación de documentos de la UNAM, un positivo de doping en Venezuela, constantes lesiones y, por ende, un bajo rendimiento competitivo. Eso le trajo como consecuencia un deterioro en su imagen deportiva y con ello la disminución de 25 mil a 12 mil pesos mensuales del goce de su beca del programa CIMA (Compromiso Integral de México con sus Atletas). Desde septiembre del 2000 hasta febrero del presente año, la halterista sacó provecho a la medalla de oro olímpica y gozó de privilegios a los que no tenían acceso otros deportistas nacionales, muy a pesar de no haber ratificado su calidad deportiva durante ese lapso. Soraya, como todos los becarios de CIMA, estaba anticipada de que si este año no daba resultados deportivos, perdería los beneficios de los que venía gozando (campamentos en Bulgaria, entrenador con salario de 50 mil pesos mensuales, entre otros) y ante el temor se involucró en una serie de problemas. Primero fue en el Campeonato Mundial Universitario de Pesas, en Turquía, donde al no cumplir con el requisito de ser estudiante, se le hizo fácil falsificar una carta de pasante de la UNAM y luego culpar a Martha Elizondo, federativa nacional de pesas, de no querer inscribirla en la competencia. Al ser descubierta y sin más opción, Jiménez Mendivil reconoció su error ante las autoridades del deporte, mismas que le continuaron dando su respaldo incondicional. A ese error se sumó el segundo, en el mes de julio, durante el Campeonato Panamericano de Pesas, en Barquimiseto, Venezuela, la mexicana ganó cuatro medallas de oro y por un momento todo fue felicidad, pero en menos de un mes recibió la noticia inesperada. Soraya arrojaba positivo el exámen antidoping que se le aplicó en el certamen. APOYO. La negación fue su primera respuesta y más adelante, con la ayuda de Mario Vázquez Raña, presidente de la Organización Deportiva Panamericana ODEPA y de los Comités Olímpicos Nacionales (ACNO), quien a través del médico Eduardo de Rosse, intervino ante la federación internacional para levantar el castigo por doping, bajo el argumento de que Soraya había ingerido un medicamento para la depresión. No obstante, la credibilidad de la medallista olímpica quedaba en duda y CIMA, que había determinado darle de baja de su lista de becarios, la volvió a incluir. Vino un campamento más a Bulgaria, previo al Campeonato Mundial en Wasrsaw, Polonia, y Jiménez Mendivil prometió callar a aquellos que dudaban de su rendimiento. Ocupó el noveno sitio general, cuando aspiraba por lo menos uno de los tres primeros lugares. El pretexto de esta vez fue una neumonía. Así llegó a los Juegos Centroamericanos y del Caribe a El Salvador, donde era esperada con gran expectación, pero el resultado no fue nada halagador. Con las secuelas de su neumonía, Soraya tuvo que abandonar la competencia. La venezolana Gretty Lugo se vistió de gloria al llevarse todo el oro en la categoría de los 58 kilogramos y por si fuera poco con marca centroamericana ( 205 kilos), mientras Soraya veía su prestigio olímpico mancillado. Más tarde aceptó que no fue un buen año y que los errores le habían dejado una buena lección, pero se dijo firme para continuar hastas Atenas 2004. Antes tendrá que librar los Juegos Panamericanos del próximo año en República Dominicana y el Mundial de Pesas.

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