La Crónica de Hoy | El primer tramo ferroviario corrió de Veracruz a El Molino en 1850

El primer tramo ferroviario corrió de Veracruz a El Molino en 1850
Roberto E. Moreno H. | Cultura | Fecha: 29-mar-03 | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 13:48:00
Desde la Colonia hasta mediados del siglo XIX los medios de transporte en la ciudad fueron acuáticos y terrestres, estos medios fueron sustituidos, poco a poco, en los posteriores 50 años por el ferrocarril urbano primero y posteriormente por los tranvías, y desde la segunda década del siglo XX por el automóvil y el autobús. Primera Vía Férrea. Don Guillermo Prieto nos narra que en 1833, en la Calle de Zuleta No. 5, corrió (como modelo en miniatura), el primer ferrocarril movido por sí mismo sobre “...un cuadrado de rieles puestos en el patio...”, describiéndolo como “...una maquinita pequeña con figura como de cilindro con ruedas...”. Por Decreto del Presidente Anastasio Bustamante, se concesionó en 1833 a Francisco Arrillaga la construcción del ferrocarril México-Veracruz. El inversionista no tendió ni un solo kilómetro de vías. En una segunda concesión, el primer tramo ferroviario fue inaugurado en 1850, de Veracruz a El Molino (11.5 kilómetros), con la locomotora belga de la fábrica Couilliet, llamada La Veracruzana, corriendo a una velocidad de 40 kilómetros por hora en su viaje inaugural. Tranvías Urbanos. Antonio Escandón adquiere en 1856 las acciones del Ferrocarril Veracruz-Río San Juan y de la línea a la Villa de Guadalupe, inaugurándose esta última en 1857. Consta en los Anales del Ministerio de Fomento, el Informe de Ferrocarriles del Distrito Federal de 1877, indicando que la totalidad de líneas (incluyendo dobles vías y escapes), medía 55 kilómetros. “La Compañía tiene disponibles para la explotación veinticinco wagones de primera clase, veinticinco de segunda, diez y ocho más pequeños para tiro de una mula, y diez plataformas de carga”. Contaba con las estaciones: Belem, Chapultepec, Mixcoac, San Ángel, Concepción, Coapa, Tlalpam, Guadalupe Hidalgo y San Cosme. Extendiéndose para 1889 a 19 circuitos, 12 de ellos urbanos y los restantes suburbanos. En 1896 se inicia la desaparición de los tranvías de mulitas, cuando la empresa México Electric Transways Co., empieza a instalar el llamado trolley system (cable aéreo), para su uso en tranvías eléctricos, éstos tenían el triple de capacidad de pasajeros, eran dos veces más rápidos dentro de la ciudad y cinco veces fuera de ella. Bajo la administración de esta compañía se extendió hacia 1907 la red tranviaria casi a las dimensiones que tuvo a mediados del siglo XX. El último tranvía de mulitas que circuló fue el México-Ixtacalco, siendo clausurado en 1932. Finalmente, el servicio de tranvías de la ciudad fue expropiado por el DDF en 1945, desapareciendo totalmente en 1978. Ferrocarriles. En 1856, Manuel y Antonio Escandón obtienen de Ignacio Comonfort la concesión para la construcción del Ferrocarril México-Veracruz, habiendo construido 41 kilómetros de vías para 1863. Desde la llegada del ejército francés, los Escandón intentaron convertir su compañía en una empresa inglesa y salir así de los problemas que presentaba la política mexicana, para ello inician en 1864, en Londres, la venta de acciones de la Compañía Imperial del Ferrocarril. Se registra en 1865 el primer accidente importante en el tramo existente en Veracruz, en donde descarriló un tren de tropas francesas, con un saldo de tres soldados invasores muertos y dieciocho heridos de gravedad. Los tramos México-Apizaco y Tejería-Paso del Macho se inauguraron en 1867 y en 1869 el tramo Apizaco-Puebla; en este marco el músico Melesio Morales estrenó su pieza La Locomotora. El 1 de enero de 1873, don Sebastián Lerdo de Tejada, entonces presidente de México, inauguró el Ferrocarril México-Veracruz, reduciéndose el tiempo de traslado en diligencia de tres días y medio (Guía de Forasteros y Repertorio de Conocimientos Útiles, Juan Nepomuceno Almonte ), a sólo 11 horas y media. Tren a San Ángel. Guillermo Prieto describe el interior del tren a San Ángel un domingo por la mañana de 1868: “En la primera clase se piden excusas, se conserva hasta donde es posible la compostura, sin faltar, por supuesto, un comedido que se encargue de cargar un chicuelo, o de aliviar del peso de un envoltorio a una desventurada, con tal de que sea linda moza o tenga una hija equivalente. “En los vagones de la plebe es lo lindo. Se hace misa de once, hay gente de pie, y sentados en el fondo del vagón, perros en brazos, y un tejido realmente de pantorrillas, rebozos, manos y cuellos; ¡qué magnífico! Y luego, ¡estos santuchos de la policía y del Palacio, que querían que fuera cada uno en su lugar!, ¡pues que son frailes!, ¡pues que son botellas de cerveza que se rompen si se juntan! ¡Habrá usted visto!”. novohispano@hotmail.com
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