Fanáticos del Irapuato recuperan por la fuerza su estadio; el partido final contra el León se suspende | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Fanáticos del Irapuato recuperan por la fuerza su estadio; el partido final contra el León se suspende

En medio de una tierra sin ley, tuvieron que ser alrededor de mil aficionados freseros, casi 300 de Los Hijos de la Mermelada -barra brava del club Real Irapuato-, los que recuperaron de manera violenta -a punta de palos y pinzas para romper cadenas- el estadio Sergio León Chávez de los freseros, que permaneció invadido durante casi 72 horas por 18 personas, que se presumía tenían en su poder armas de fuego, lo cual provocó que el partido de vuelta por el ascenso entre los de casa y León fuera pospuesto por la Federación Mexicana de Futbol. La acción para recuperar las instalaciones freseras dio comienzo mientras la afición estaba en espera de que se abrieran las taquillas para la venta de los boletos del partido del próximo sábado. Los hechos iniciaron alrededor de las 17:55 horas cuando un helicóptero de color azul y blanco, con matrícula XAEJ, sobrevoló el estadio con intenciones de aterrizar en el interior. Fue en ese momento cuando los aficionados corrieron hacia la puerta número siete del estadio y por la fuerza abrieron la reja que les impedía el paso. Los aficionados lograron detener a Arturo López Gutiérrez, de 53 años, con domicilio en Cuautitlán, Estado de México, y posteriormente lo entregaron a la Policía Municipal. El resto de integrantes del grupo de seguridad que tenían tomado el recinto, salieron para abordar una camioneta tipo Van color verde con vidrios polarizados, placas de circulación GGT3409 del estado de Guanajuato. De acuerdo a elementos de la Policía Preventiva se escucharon cinco detonaciones de arma de fuego en ese instante, lo que hizo que los aficionados se detuvieron por un momento, lo cual permitió que las personas restantes que mantenían tomadas las instalaciones pudieran huir. Los cuerpos de seguridad que estaban presentes no intervinieron hasta que las puertas del estadio ya estaban abiertas, por lo que entraron elementos del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la policía municipal, para realizar una inspección por todo el estadio en el que sólo encontraron un teléfono Nextel y dos radios de comunicación. El detenido, Arturo López Gutiérrez, fue trasladado a los separos de la policía municipal para posteriormente ponerlo a disposición de la Agencia del Ministerio Público que determinará su situación jurídica. Las placas de la camioneta Ford que sirvió para escapar al comando no corresponden a la unidad, ya que están registradas para un automóvil Nissan, color blanco, cuatro puertas, modelo 1998, número de serie 301EB3154WL068933, propiedad de José Luis Francisco Suárez González. Respecto al helicóptero que sobrevoló el estadio, de acuerdo a datos proporcionados por el Aeropuerto Internacional de Guanajuato (AIG): “No existe ningún aparato con el número de matrícula ostentado”. Además, no contaba con el permiso oficial para sobrevolar el municipio de Irapuato, lo cual constituye un indicio más de la ilegalidad en las que se desarrollaron las actividades del grupo de personas que tomaron el estadio. Será hasta hoy por la tarde cuando la FMF decida la fecha y el lugar para que se lleve a cabo el partido de vuelta entre Irapuato y León (que ganaron en el partido de ida 2-1 los freseros). Autoridades se lavan las manos El director general de gobierno José de Jesús Félix se limitó a ratificar el desconocimiento de la identidad de este comando, además de aceptar que huyeron sin dejar rastro alguno. Por si lo anterior fuera poco, sobre el helicóptero para ocho plazas que intentó aterrizar en uno de los costados del recinto sin éxito, José de Jesús Félix aceptó no saber, hasta la noche de ayer, a quién correspondía la matrícula de la aeronave. Según la versión de la policía municipal, en voz de su director operativo Rodrigo Fernando Pérez, el jefe del comando que ocupó el estadio desde el martes en la madrugada estuvo detenido tres horas antes de la recuperación del recinto. Rey Rojas Martínez, se dijo llamar el presunto líder del grupo supuestamente armado y se identificó como comandante de la Policía Bancaria e Industrial del Distrito Federal, pero más tarde lo dejaron ir. Según explicó Rojas Martínez al ser detenido, la posesión del estadio era legal y se rehusó a dar el nombre de la persona que le ordenó ingresar al inmueble.

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