México, primer lugar mundial en restauración de murales | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

México, primer lugar mundial en restauración de murales

En breve serán trasladados dos paneles con pintura mural que realizara el maestro Miguel Covarrubias, murales que estaban en el Hotel del Prado y que quedaron bastante dañados a raíz del temblor de 1985; el de las Fiestas y Artesanías Mexicanas estará ahora en el Museo de Arte Popular, en la calle de Revillagigedo. Respecto de este delicado trabajo, “México tiene el primer lugar mundial en restauración de murales”, asegura el maestro Walther Boelsterly Urrutia, quien desde 1995 es el director del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Mueble Artístico del Instituto Nacional de Bellas Artes. Había dos murales del maestro Covarrubias en el Hotel del Prado y a raíz de la caída de este edificio durante el temblor de 1985 se rescató la obra de Covarrubias, la de Montenegro y de Rivera. “Los murales de Covarrubias quedaron bastante destruidos”, dice Walther; “el edificio era propiedad de Fonatur, la que se quedó con ellos durante bastante tiempo y después los donó al INBA. Luego, en la administración del doctor Gerardo Estrada se decidió que se dieran en comodato al MAP”. “Son murales que tratan de la historia de la República Mexicana: uno de ellos muestra los recursos naturales y el otro las fiestas, artesanías y la cultura. El que se va al MAP es este último, el de las fiestas. La arquitecta Agostoni tiene el lugar a donde se va a llevar la obra. Nada más estamos esperando tener la obra civil terminada para poder empezar a restaurar y trasladar. El maestro Walther asegura que “no hay problemas para el traslado. Son paneles de 1.22 por 2.44 metros. Estuvieron expuestos en al Palacio de Bellas Artes alrededor de 1996, en la Sala Nacional”. En cuanto al trabajo de restauración no hay dificultad alguna. Los problemas aparecen “cuando no hay manera de completar la iconografía de la pieza, pero en este caso se tiene toda la información y se puede hacer la restauración haciendo evidente cuales son las partes originales y cual es la parte que se restaura”. El valor estético que tienen los murales no está reñido con la función para la cual fueron hechos, donde destaca en primer lugar su utilidad turística Walther Boelsterly Urrutia, quien fuera Coordinador Nacional de Artes Plásticas del INBA refiere que “así como hay mucha obra mural que no simplemente cumple con una función plástica, sino política, ideológica, en este caso ésta es una obra plástica que cumple también con otras funciones de la historia y de la geografía de México”. En cuanto a las condiciones del espacio al que va el mural, “ya se platicaron entre la arquitecta Agostoni y la señora Arango, y efectivamente sí es un espacio apropiado para albergar ahí el mural: estará debidamente protegido, con las temperaturas adecuadas, para que no sufra la pintura, y tampoco sufrirá por la contaminación”. En cuanto a la preparación de los recursos humanos, el funcionario explica: “yo creo que habría que partir en dos el planteamiento: lo que es el equipamiento de los talleres estamos mal porque no tenemos los equipos sofisticados que se manejan actualmente. En términos de preparación de recursos humanos estamos en los primeros lugares del mundo, pero sí hay una deficiencia en cuestión de equipos sobre todo que hoy en día la computación abarca todos los campos y sobre todo que constituye un gran apoyo, se avanza rápidamente”. Y los equipos son extremadamente caros. “Aunque no estamos a la vanguardia en el equipo sí estamos a la vanguardia en los restauradores hay gente con capacidad, y con buenos resultados”, concluye. Miguel Covarrubias: “Maravilla del lápiz” Se cuenta que por las noches Miguel Covarrubias (1904-1997) recorría teatros y cafés para tomar apuntes. En 1923 ocurre un hecho fundamental en su vida: se fue a Nueva York y allá sus dibujos tuvieron tanto éxito que se convirtió en el caricaturista oficial de la revista Vanity Fair, en la que colaboró hasta 1936; también trabajó para Fortune. Para dar una muestra de su talento, sólo hay que citar a la Enciclopedia Británica, la que lo incluyó en su lista de “Maravillas del Lápiz”. En 1939 pintó dos grandes murales con el mapa económico de América que fueron destinados a la Feria Internacional de San Francisco. Con características semejantes, pero con temas mexicanos, pintó dos tableros que se exhibían en el hotel del Prado y el gran mural del Museo de Artes e Industrias Populares. De acuerdo con Walter Boelsterly, Covarrubias pertenece a una generación, como Diego Rivera, “que eran artistas perfectamente bien formados que lo mismo hacían dibujo, escultura, que cerámica, es toda una generación que se conformó en la Academia de San Carlos”.

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