'Lennon era un hombre egoísta y ambicioso': Robert Rosen | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

'Lennon era un hombre egoísta y ambicioso': Robert Rosen

Hablar sobre John Lennon nunca será fácil. Tampoco lo fue para el escritor y periodista Robert Rosen que realizó el libro Nowhereman, Los últimos días de John Lennon, en el cual desacraliza al autor de “Imagina” y lo coloca “al nivel de cualquiera”. Más aún, dice del nacido en Liverpool, “era un ser complejo, ambicioso, egoísta y a la vez, un gran hombre y un ser increíble”. Decir lo anterior le costó ácidas críticas que resistió, pero lo más importante, considera, es que la esposa de Lennon, Yoko Ono, no objetó el libro, no lo desmintió, aunque tampoco expresó su apoyo a su publicación. De visita en México para hablar sobre la edición realizada por Random House Mondadori, Rosen aseguró en entrevista con Crónica que “John vivía confundido y atormentado por las dudas, dividido entre su fascinación por lo espiritual y la fama y fortuna, es decir, el dinero”. De acuerdo a la información de la editorial, Rosen además de escribir este libro, ha hecho “discursos del Pentágono y periódicos clandestinos”, y decidió hacer la historia de Lennon luego de que su ex amigo, Fred Seaman, quien era el asistente personal del músico, le propuso hacer un libro “que dijo, le había pedido el mismo Lennon hacer si algo le sucedía y así había ocurrido, porque él llegó a mi, un día después de que mataron a John, el 8 de diciembre de 1980”. Rosen, quien durante aquella época había dejado de ser editor de la revista erótica para caballeros Swank Publications aceptó el trabajo y nunca puso en duda las palabras de su amigo de la infancia, quien le entregó los diarios de Lennon para que los transcribiera, cuyo trabajo fue de alrededor de nueve meses. Al volver de unas vacaciones, descubrió que Seaman entró a su departamento y se llevó no sólo los diarios sino los manuscritos hechos por Rosen, sus notas y todo lo relacionado con el cantante. “Fue un golpe para mí, pero después, Seaman fue acusado por Yoko de haberle robado y sacar beneficios de decenas de fotografías que el asistente había sacado de la casa de los Lennon. Y yo ayudé a Yoko al declarar. Seaman fue un estafador que me engañó a mí y a Yoko”, aseguró el escritor, quien admitió que entonces quería “y necesitaba” el dinero que le ofreció su amigo por el libro, “pero igualmente lo hubiera hecho sin el dinero”, señaló. Rosen realizó el libro, veinte años después de la muerte de John y explica que el transcribir los diarios del autor de “Nowhereman” y casi aprenderlos de memoria, y sus propias notas, además de investigar en notas periodísticas, viajes, recorridos, etcétera, “me llevaron a hacer este libro en el cual se desmitifica a Lennon como el Dios maravilloso, pacífico y feliz. No digo que no lo fuera, pero en realidad era un hombre con demasiados problemas”, expuso Rosen. Que John tenía una relación odio-amor con Paul McCartey, “en su diario decía amar a Paul, pero no lo soportaba. Existía una rivalidad por ver quién era mejor músico y quien ganaba más dinero”, refiere Rosen que de igual manera descubre la personalidad dual de Lennon, pues dijo, era un hombre espiritual que quería fundirse con Dios, pero a la vez deseaba más dinero, “pero si viviera, su fama hubiera servido para promover la paz que no tiene ahora Estados Unidos. “Y así como repudió a Bush papá que entonces era director de la CIA, estoy seguro que hubiera repudiado al actual presidente y se hubiera convertido en un personaje político”. Sin embargo, como hombre de 63 años que hubiera cumplido, con un hijo de más de 30, “obviamente sería más maduro, pero decir si tendría cambios o no, sería mera especulación”. Sobre Yoko —hija de banqueros japoneses— cuya vida trastornó la Segunda Guerra Mundial, dice, “la mueve la ambición y se trepó a la fama de John, y se dice que con ella se debe tener una relación como con Don Corleone, de poder y trato con respeto, o pueden lastimarte, no ella, sino sus abogados”. Sin embargo, Rosen dice no tener ningún contacto con ella, “ni es mi enemgia ni mi amiga”, pero asegura que John la amaba “absolutamente, pero fue él quien la trajo a la luz pública y él aprendía de ella”. De acuerdo a la opinión de Rosen, a casi 23 años de la muerte de Lennon, éste sigue siendo una influencia para los jóvenes, “quien quiera ser músico tendrá que cruzar su camino con John. Elvis inspiró a John, así que él sigue siendo una gran influencia y energía que contagia. Absolutamente no ha muerto”. Robert Rosen escuchó a The Beatles al igual que miles de jóvenes de su tiempo, pero es beatlemano y sabe, porque John lo puso en sus diarios, que no quería regresar con el grupo ni tenía ganas de un reencuentro. “Paul era quien lo deseaba, John nunca los extrañó, pues quería dejarlos en el pasado e ir más allá de Beatles”.

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