Sin regulación, abundan en México despachos de detectives privados | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Sin regulación, abundan en México despachos de detectives privados

“Investigaciones profesionales, comprobamos infidelidades fotográficamente, videograbaciones, emails, localizaciones exprés, empresariales, cobranza extrajudicial, garantizamos o devolvemos dinero. Asesoría jurídica gratuita. Liquide finalizando”, señala el anuncio clasificado de un periódico de circulación nacional. El contacto con el investigador es sencillo. Una simple llamada telefónica al número que aparece, e inmediatamente una voz en primer plano ofrece los servicios. Son los llamados Sherlock Holmes a la mexicana, quienes por 2 mil 500 pesos garantizan a sus clientes “seriedad y resultados absolutos”. No obstante, a pesar de que en muchas ocasiones los investigadores se dicen certificados y capacitados para ofrecer este tipo de servicios, en México no existe una regulación u órgano oficial que controle las actividades de estos detectives. En una simple revisión a diferentes anuncios clasificados en la ciudad de México, se observa la proliferación de este tipo de negocios, los cuales, en la mayoría de los casos, advierten a los lectores de los riesgos de contratar a “charlatanes”. De 25 anuncios, sólo dos ofrecen el registro de empresa establecida, mientras que el resto mantiene el anonimato de los establecimientos o detectives. Caza recompensas. Pero a pesar de la proliferación de este tipo de negocios, en México no existe una regulación o registro oficial para controlar la actividad investigadora privada, misma que en países como Estados Unidos ha tenido resultados interesantes con modelos como el del caza recompensas. De acuerdo con cifras oficiales, en el vecino país existen entre 50 y 70 de estos sujetos, quienes en décadas anteriores se dedicaban al robo de bancos en el llamado viejo oeste. Dichos sujetos, quienes prefieren llamarse a sí mismos “agentes para la recuperación de fugitivos”, son contratados en la mayoría de las ocasiones por empresas dedicadas al préstamo de fianzas, por lo que si una persona se da a la fuga, los caza recompensas son requeridos para perseguir a estos sujetos, trabajo por el cual se llevan 10 % de la fianza en cuestión. Uno de los casos más sonados en últimos meses, fue el de la captura de Andrew Luster, nieto de Max Factor, el legendario cosmetólogo de Hollywood, quien fuera capturado en Puerto Vallarta por el ex convicto y caza recompensas Duane Lee Chapman. Sin embargo, El Perro Chapman, quien pretendía cobrar una jugosa recompensa por la captura de Luster, también fue detenido por las autoridades mexicanas y acusado de secuestro, ya que en México no existe la figura del caza recompensas. a la mexicana. En México entrar en contacto con un investigador privado es relativamente sencillo. Sólo es cuestión de comprar cualquier periódico que contenga anuncios clasificados, realizar una llamada telefónica y la comunicación se da de manera inmediata. Entre la red de servicios ofertados por estos sujetos, se encuentran la localización de personas (sobre todo cuando se trata de deudores); la aclaración de infidelidades; el rastreo de correos electrónicos; la identificación de números celulares y el esclarecimiento de “robo hormiga” en empresas particulares, entre otros. El costo oscila entre los dos mil 500 y cinco mil pesos, dependiendo del servicio requerido y del tipo de investigación a realizar. Contrario a la publicidad desplegada, los detectives solicitan un anticipo del 50 por ciento por trabajo, toda vez que piden a sus clientes alguna dirección o fotografía reciente cuando se trata de personas a localizar, según se pudo constatar tras dos llamadas realizadas a los números telefónicos que aparecen en los diferentes anuncios clasificados. En ambos casos, las voces por el auricular garantizan el trabajo por medio de un contrato y ofrecen seriedad en sus investigaciones. Incluso, se jactan de contar con los “mejores detectives” del país. Sin embargo, al ser cuestionados sobre la preparación de éstos, se limitan a señalar que “es información de carácter reservado”.

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